El fútbol y la lucha contra el coronavirus resaltan a Corea del Sur

Madrid. Pese a que esta semana se registró un nuevo foco de infección de coronavirus en varios bares y clubs del mítico distrito seulense de Itaewon, Corea del Sur tiene bastante controlada la pandemia, lo que ha permitido la reanudación de la Liga de fútbol, cuya competición se celebró sin público y sin apretones de manos ni tampoco “acoso” al árbitro tras decisiones controvertidas, pero que ha servido para que el país siga siendo referencia mundial en su lucha contra el virus que aún sigue haciendo estragos en gran parte del mundo.

El reinicio de la Liga coreana tuvo novedosas originalidades como las gradas vacías, menos pasión al jugarse sin público y con las normas estrictas por el reglamento del coronavirus, al menos hasta que el virus haya desaparecido definitivamente, pero que sanciona a los jugadores que se encaran o hablan a corta distancia o incluso escupen o expulsan mucosidades, lo que convierte el partido de fútbol en un desapasionamiento que choca con los rigores duros del deporte rey.

El partido entre el Jeonbuk, vigente campeón, que venció por 1-0 al Suwon, es de momento una muestra de lo que será el nuevo fútbol, al menos temporalmente. Y obviamente frío.

No obstante, la disciplina de los jugadores coreanos facilitó que el árbitro no tuviera grandes problemas para juzgar el partido de reinicio del campeonato, pero lo que habrá que ver es cómo transcurrirá en Europa la vuelta a la competición de ligas como la alemana, italiana, inglesa y española, los campeonatos más importantes del fútbol del viejo continente.

Corea del Sur tiene todo preparado. El inicio del campeonato fue precedido de una minuciosa planificación y al mismo tiempo se ha rebajado de los 38 partidos habituales a los 27 y se contempla una versión exprés de 22 en el caso de que el país tuviera un repunte de contagios. Pero eso sí y una vez más la eficacia de las autoridades coreanas en su lucha contra la pandemia quedó contrastada cuando la liga pagó más de un millar de test para jugadores y cuerpo técnico y al final todos dieron negativo, lo que dejaba campo libre para poner en circulación el balón.

No hay que olvidar que Corea del Sur ha sido reconocida como una referencia mundial en su lucha contra el coronavirus, y su testeo masivo, el rastreo de los contagiados y las cuarentenas selectivas (aislamiento) han logrado que el país pueda ir poco a poco buscando la normalidad, la cual también se vio cuando hace un mes se celebraron elecciones parlamentarias que batieron los récords históricos de participación ciudadana.

El arranque de la Liga coreana, la primera en retomar sus competiciones nacionales y que sigue siendo una de las plazas fuertes del fútbol de Asia, tuvo a las cadenas de televisión pendientes para poder volver a proponer partidos en directo a los aficionados con ganas de fútbol, un buen aditivo que consume medio mundo y que no sabe estar sin ver al balón moverse.

De hecho, la británica BBC y otras cadenas televisivas de una decena de países compraron los derechos de retransmisión de un encuentro que también fue seguido por casi dos millones de internautas a través de Twitter.

El coronavirus lo está cambiando todo, pero puede que haya en la Premier League inglesa el uso de campos neutrales, la reducción de la duración de los partidos y con medidas estrictas que prohibirá las celebraciones en grupo de los goles, los cambios de camiseta y escupir, como parte del nuevo protocolo para que el fútbol vuelva, al menos por ahora, y viendo cómo se desarrolle la pandemia. Las nuevas normas han empezado a aplicarse en la reanudación de la liga coreana, y se van a extender en lo que resta de 2020 a las otras ligas europeas.

Un fútbol más “light” que servirá para ver su evolución y las nuevas perspectivas de un deporte que socialmente es imprescindible y para ello también la International Board (IFAB), garante de las leyes del fútbol, ha autorizado el pase provisional de tres a cinco cambios por partido para evitar lesiones de los jugadores tras casi dos meses sin competición.

En definitiva, Corea del Sur vuelve a adelantarse en tratar de volver a la normalidad con el regreso de la liga de fútbol coreana. O sea, un paradigma a tener en cuenta aunque las mascarillas en el banquillo son obligatorias, tanto para jugadores como cuerpo técnico y una concienzuda desinfección de un operario con traje integral de los vestuarios, pero el objetivo no es otro que evitar la propagación del coronavirus.

La tecnología informática ha sido clave en la lucha contra el coronavirus, pero Corea del Sur quiere, como dice su presidente, Moon Jae-in, tomar la iniciativa en la economía global tras el coronavirus con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). “Corea del Sur abrirá camino en la era del poscoronavirus con una economía que marque las pautas y lleve a cabo esfuerzos para convertir las actuales en oportunidades, de una manera audaz y decidida”. Así pues, veremos si acierta como ha ocurrido en la eficacia contra el virus.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso. Más información

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso.

Cerrar