Las tensiones siguen creciendo entre China y la India

Madrid. Antes de proceder a explicar y analizar los acontecimientos más recientes en la disputa fronteriza entre China e India, he de señalar que todo lo que sabemos hasta ahora sobre el peor derramamiento de sangre entre los dos países en los últimos 60 años es lo que podemos deducir de los informes de los medios de comunicación indios. Son en su mayoría informes no verificados, nacionalistas y partidistas, pero tendrán que bastar en ausencia de más detalles oficiales.

Desde principios de mayo, las tropas indias y chinas se han enfrentado en varios puntos de su frontera de 3.500 kilómetros, la mayor parte de la cual permanece sin demarcar. El pasado 15 de junio, 20 soldados indios fueron asesinados a manos de tropas chinas en el valle de Galwan, cerca de la controvertida meseta de Aksai Chin reclamada por la India. Este ha sido el enfrentamiento más mortífero entre los dos vecinos asiáticos en décadas.

Según China, la lucha fue instigada por soldados indios, los cuales atacaron a las tropas chinas que se encontraban en la zona para negociar. Los actos del Ejército indio han socavado gravemente la estabilidad de las zonas fronterizas entre los dos gigantes asiáticos, y han violado los acuerdos alcanzados entre los dos países sobre la cuestión fronteriza.

Enfrentamiento en el valle

El valle de Galwan es un territorio congelado y perdido de la mano de Dios en la disputada región de Aksai Chin-Ladakh, en el Himalaya occidental.

El enfrentamiento entre las tropas chinas e indias se produjo después de que los comandantes militares en tierra acordaran que ambos bandos retiraran sus tropas para crear una zona de amortiguación o buffer zone por encima de la confluencia de los ríos Galwan y Shyok.

Se desató el infierno cuando un coronel indio llevó a un grupo de soldados a la escena para asegurarse de que el Ejército Popular de Liberación de la República Popular China cumplía con su parte del trato. Ambos bandos se culparon mutuamente por el inicio de la pelea que siguió y que se convirtió en una enorme batalla campal en la que participaron posiblemente cientos de hombres.

Citando a oficiales del Ejército indio y el testimonio de los supervivientes, los informes de los medios de comunicación pintan un cuadro de asombroso salvajismo y de brutalidad en un campo de batalla de terreno irregular y montañoso con laderas traicioneras.

La lucha cuerpo a cuerpo duró hasta ocho horas, y aunque no se realizaron disparos en virtud de un antiguo tratado que prohibía las armas de fuego en esta zona, la batalla se libró con piedras, palos, varas y bastones envueltos en alambre de púas o tachonados con clavos

Incluso hombres desarmados que huyeron a las laderas fueron cazados y asesinados por las tropas chinas. Otros informes sugieren que las bajas también fueron causadas por la exposición a los elementos. 

China dice que el valle de Galwan está totalmente dentro de su territorio. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo en un comunicado el viernes que el valle está situado en el lado chino de la Línea de Control Real (LAC), y que, por lo tanto, la presencia de soldaos indios en la misma representa una incursión en territorio chino.

El portavoz chino acusó a la India de violar el acuerdo que los dos países habían alcanzado el 6 de junio con respecto a la LAC, calificándolo de “provocación deliberada” por parte de Nueva Delhi.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, declaró que los combates estallaron después de que China tratase de erigir una estructura en el valle, y añadió que las tropas indias no cruzaron la LAC. 

Efectos sobre las relaciones Sino-Indias

Los enfrentamientos y escaramuzas no son nada nuevo en la disputa de los dos vecinos que se ha prolongado durante décadas. Pero los horrores del pasado día 15 por la noche han llevado las cosas a un nivel completamente nuevo.

Atrás quedaron los días de creación de lazos afectivos, como en 2014 cuando el primer minstro indio, Narendra Modi, recibió al presidente Xi Jinping en su estado natal de Gujarat. Según los medios de comunicación indios, Modi no felicitó a Xi en su cumpleaños, que casualmente cayó en ese mismo y fatídico lunes, por primera vez en cinco años.

No obstante, ambos gobiernos se han alejado del borde del precipicio mientras que ha aumentado la retórica sobre la defensa de su integridad territorial a toda costa. Los dos países no pueden permitirse una guerra, y son muy conscientes de ello, ya que se encuentran en una relación de enorme complejidad geopolítica e interdependencia económica.

Efectos sobre la política interna india

Comentando la reclamación de China sobre el valle de Galwan, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la India, Anurag Srivastava, anunció este fin de semana que los intentos chinos de expandir su frontera de forma exagerada son insostenibles, y que las reclamaciones sobre el LAC no son aceptables para Nueva Delhi.

Los oficiales del Ejército y los diplomáticos de ambos países han celebrado una serie de reuniones para tratar de poner fin al enfrentamiento, sin que se haya producido ningún avance. En una conversación con su homólogo indio a principios de esta semana, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, pidió a la India que llevara a cabo una investigación exhaustiva del incidente y que castigara severamente a los instigadores de la violencia.

Por su parte, la India señaló inicialmente que el incidente se desencadenó después de que soldados chinos cruzaran la frontera por tres puntos distintos, levantando tiendas y puestos de guardia e ignorando varias advertencias para que se marcharan.

Sin embargo, el primer ministro Narendra Modi pareció restar importancia al incidente, negando que hubiera habido ninguna incursión en territorio indio: Nadie ha entrado en nuestra frontera, ni nadie está allí ahora, ni nuestros puestos han sido capturados, dijo Modi en un discurso televisado al país, después de pasar el día reuniéndose con representantes de partidos de todo el espectro político en un intento de crear un consenso para hacer frente a las crecientes tensiones con China. 

No obstante, este tipo de declaraciones han sido percibidas como una muestra de debilidad del gobierno Modi en lo que respecta a su política exterior. Por ejemplo, Nirupama Menon Rao, ex ministra de Asuntos Exteriores de la India, escribió en un post en Twitter que la declaración de Modi fue condicionada por la asimetría de poder con China.

Pero el principal partido de la oposición, el Congreso Nacional Indio, ha planteado preguntas sobre las tensiones, señalando que, si no hubo intrusión en la frontera, entonces los 20 soldados indios no deberían haber muerto. Los legisladores de la oposición también han planteado la cuestión de si los fallos en materia de inteligencia han permitido a China acumular fuerzas en la zona.

Frente a estas acusaciones, Nueva Delhi señaló que se está intentando dar una interpretación maliciosa a los comentarios de Modi.

Perspectivas de una resolución pacífica

Los movimientos de China son difíciles de medir, y las opciones de la India son limitadas. Modi dijo en su discurso del 17 de junio que la “soberanía de la India es suprema“, indicando que aceptar un cambio territorial a favor de China probablemente no será su próximo paso. Pero buscar un conflicto en un momento de crisis económica y de aumento de los casos de coronavirus tampoco es una buena opción. Nueva Delhi probablemente evaluará otras opciones no militares.

Los llamamientos generalizados a boicotear los productos chinos han ganado cierto atractivo masivo en la India, pero el Gobierno puede tomar otras medidas, como aumentar el escrutinio de las inversiones entrantes de China. La India anunció recientemente procedimientos de revisión para la inversión extranjera de países vecinos. China es una fuente de inversión en algunas de las principales empresas emergentes de la India. Y los informes de prensa ya han identificado las próximas restricciones sobre los equipos chinos en el gran y creciente sector de las telecomunicaciones de la India, incluyendo una probable prohibición de la participación de las empresas chinas en la construcción de la infraestructura 5G.

A pesar de las tensiones fronterizas de larga data, los dos gigantes tienen una importante cooperación multilateral, incluso a través de instituciones mundiales creadas en la última década. El bloque BRICS; el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura; el Nuevo Banco de Desarrollo; y la Organización de Cooperación de Shanghái han sido todos ellos escenarios de cooperación a pesar de la continua competencia geopolítica entre los dos países. 

Con la reciente escalada de las tensiones, Nueva Delhi podría reexaminar su nivel de interacción en otras esferas. El choque fronterizo probablemente ilustrará a los planificadores de la política exterior de la India que su visión del mundo como una familia, noción derivada de un dicho sánscrito, no se aplica a todas sus relaciones bilaterales, a menos que la interpretación de una familia incluya a miembros de la familia que trabajen en contra de los intereses nacionales de la India. A partir de esta constatación, la India puede empezar a tomar más decisiones sobre sus asociaciones.

Manuel Francisco Herrera

Manuel Francisco Herrera

Analista sobre Estudios de Seguridad y Defensa, que ha vivido en India realizando investigaciones sobre su programa nuclear y sus implicaciones en el conflicto indo-paquistaní

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