EEUU reabre sus puertas a los turistas extranjeros, incluyendo de China y la India

Aviones en el aeropuerto internacional McCarran, en Las Vegas, EEUU. | g Tarded, Flickr

Washington. La administración Biden ha anunciado los detalles relativos al levantamiento de la prohibición para ciudadanos extranjeros de viajar directamente a Estados Unidos que ha estado en vigor desde febrero de 2020. A raíz de la rápida propagación del virus SARS-CoV-2, el gobierno de Donald Trump en febrero de 2020 mediante una orden ejecutiva impuso restricciones muy severas a la capacidad de personas extranjeras de viajar a EEUU. La directiva, que dejará de estar en vigor el 8 de noviembre, veta que ciudadanos de los 26 países de la zona Schengen, Reino Unido, Irlanda, China, Brasil, Sudáfrica, India e Irán puedan volar allí directamente.

De la norma estaban exentos únicamente diplomáticos, personal sanitario, ejecutivos de muy alto nivel de multinacionales, estudiantes extranjeros matriculados en universidades estadounidenses con anterioridad a la pandemia y residentes permanentes o ciudadanos de los EEUU regresando a su hogar. La única forma en que un ciudadano británico, español o alemán no poseedor de la residencia permanente o ciudadanía de EEUU podía llegar a territorio estadounidense era pasar 14 días en otra jurisdicción. En la práctica suponía tener que viajar y pagar un hotel durante dos semanas en Panamá o algún país del Caribe debido a su proximidad geográfica. 

La Unión Europea (UE) impuso la misma restricción a los ciudadanos de EEUU respecto a su derecho a desplazarse a los países de la zona Schengen. En junio, Bruselas levantó el veto para los estadounidenses plenamente vacunados. Dicha decisión fue consecuencia de la presión ejercida por los países europeos que reciben más turistas estadounidenses y por el rápido progreso en la tasa de vacunación en EEUU desde inicios del año hasta mayo.

Sin embargo, no se produjo reciprocidad por parte de la Casa Blanca. El sector turístico y las cámaras de comercio estadounidenses presionaban al Gobierno de Joe Biden para que pusiera fin a la restricción de vuelo directo. En 2019, 79 millones de turistas visitaron EEUU, mientras que en 2020 sólo fueron 19 millones. La Casa Blanca alegaba que la difusión de la variante Delta del coronavirus justificaba mantener el statu quo.

El promedio de vacunación plena de la UE alcanza el 64 %. Portugal (86 %), España (79 %), Dinamarca (75 %), Irlanda (75 %), Bélgica (73 %), Italia (60 %), Finlandia (68 %), Suecia (67 %), Francia (67 %), Reino Unido (66 %) y Alemania (65 %) se sitúan entre los quince países con una tasa de vacunación plena más alta del mundo. Por su parte, EEUU se ha estancado en el 56 %.

A diferencia del resto del mundo, en EEUU la gestión de la COVID-19 y las vacunas se han convertido en motivo de enfrentamiento político diario. Un porcentaje alto de votantes republicanos se niega a vacunarse porque considera que la pandemia le costó la reelección a Donald Trump y rechaza la imposición del gobierno.

El desplome del tráfico aéreo y el turismo y el coste de dividir a familias y entorpecer seriamente el funcionamiento de las empresas obligó a Biden a anunciar el 20 de septiembre que en noviembre se suprimiría la prohibición de vuelo directo. Aunque el comercio de EEUU con China, la India y otras potencias emergentes ha aumentado mucho, la relación económica transatlántica es de largo la más profunda del mundo.

El stock de inversión extranjera directa (IED) de EEUU en la UE es tres veces superior a su stock de IDE en toda Asia. IED significa fábricas, plantas manufactureras o filiales que proporcionan servicios y dan empleo a millones de personas. Las existencias de IED de la UE en EEUU es más de siete veces mayor del que tiene en China e India juntos. El stock de IED de EEUU en la UE ha crecido un 500 % entre 2000 y 2019, mientras que el de la UE en EEUU ha aumentado un 300 % en el mismo periodo. Teniendo en cuenta esta realidad económica, la reducción drástica de vuelos transatlánticos a partir de febrero de 2020 y la ausencia de pasajeros en los pocos que se mantenían era insostenible.

A partir del 8 de noviembre los ciudadanos de los 26 países de la zona Schengen, el Reino Unido, Irlanda, China, India y Brasil que estén vacunados con una de las inoculaciones aprobadas por EEUU o la Organización Mundial de la Salud (OMS) podrán volar directamente a EEUU. Las vacunas aceptadas por EEUU son las de Pfizer/BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson (Janssen), mientras que la OMS también ha autorizado las de AstraZeneca, Covishield de la India y las chinas Sinovac y Sinopharm. Queda excluida la rusa Sputnik, ampliamente suministrada en América Latina y países de Europa oriental.

Se mantendrá la obligación de presentar un test negativo realizado hasta 72 horas antes del desplazamiento. Los pasajeros menores de 18 años no tienen que estar vacunados, pero para los de 2 a 17 años también habrá que presentar un test negativo. Las líneas aéreas tendrán la obligación de recopilar datos de los pasajeros (teléfonos, email, dirección de lugar de estancia) y almacenarlos durante 30 días para que se pueda localizar a los turistas en caso de sospechar que hayan estado expuestos a un brote. Además, exigirán las tarjetas de vacunación y test negativos antes de dejar embarcar a los turistas.

Los extranjeros no podrán recibir una exención por motivos religiosos y mentir acerca de su situación se considerará un delito. Las personas a las cuales se les permitirá la entrada sin estar inoculados deberán vacunarse en EEUU en un plazo máximo de 60 días. Los ejecutivos de las aerolíneas han advertido que esperan que las reglas y la demanda acumulada de viajar a EEUU producirán colas durante los primeros días

La Casa Blanca espera que la apertura fomente que extranjeros visiten Estados Unidos en la temporada de otoño tardío, Navidad e invierno. Las cifras del último año pre-Covid, 2019, indican que 79 millones de turistas viajaron a EEUU. Del total, 14,5 millones fueron de estados de la UE, 4,7 millones fueron británicos, 3,7 millones japoneses, 2,8 millones de China, 2,3 millones de Corea del Sur, 1,7 millones de la India, 2,1 millones de Brasil y 1,3 millones de Australia. Aunque la cifra de visitantes chinos no es despreciable, no es un mercado emisor importante.

El Congreso de EEUU ha interrumpido por ahora (después de su aprobación en el Senado) la tramitación del proyecto de ley Innovation and Competition Act, que proporcionaría financiación pública para I+D+i y otorgaría fondos a empresas de tecnología estadounidenses. También reduciría el periodo de tiempo durante el cual un ciudadano chino miembro del Partido Comunista podría permanecer en EEUU con un visado turista. Beijing criticó duramente el proyecto de ley.

El levantamiento de la prohibición de vuelo a los ciudadanos chinos, el abandono provisional del Innovation and Competition Act y las propuestas y financiación para combatir el cambio climático que Joe Biden presentará en las cumbres del clima COP26 y del G20 son gestos amistosos hacia China. Se ha anunciado que Xi Jinping no acudirá a la cumbre climática. Por ahora Beijing no parece interesada en un deshielo en las relaciones con EEUU.

Alexandre Muns

Dr. Alexandre Muns Rubiol Professor, OBS & EAE Business School y exasesor del presidente del Banco Mundial

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