El difícil equilibrio económico de China ante la invasión de Ucrania

El presidente chino, Xi Jinping. | Kremlin, Wikimedia
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Washington. Las sanciones financieras, comerciales, energéticas a Rusia están debilitando su economía. Se ha mantenido la coalición de Estados Unidos, Unión Europea (UE), Canadá, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Australia, Taiwán y Singapur. Las entidades bancarias rusas no pueden acceder a sus reservas en divisas y emitir deuda. La UE ha vetado inversiones en el sector energético ruso, la importación de su carbón y rechaza la exigencia de pagar el gas natural ruso en rublos. Más de 750 multinacionales han suspendido parcialmente sus actividades o abandonado Rusia. Entre las 310 que se han retirado completamente de Rusia, 122 son de EEUU, 113 de la UE, 40 del Reino Unido, 13 de Suiza, 5 de Noruega, 4 de Canadá, y solamente 3 de Australia y la India, 2 del Japón y 1 de China, de Corea del Sur y Nueva Zelanda.

No hay, por consiguiente, apenas multinacionales de las potencias emergentes que hayan abandonado Rusia. China, la India (sexta economía mundial por volumen de PIB), Brasil (décima), México (decimosexta), Indonesia (decimoséptima) y Turquía (vigésimo tercera) siguen operando en Rusia. La diplomacia occidental no ha conseguido que dichas economías emergentes se sumen a la coalición contra Vladimir Putin.

Por dicho motivo, el presidente ruso puede seguir financiando su invasión de Ucrania. Su capacidad de exportar hidrocarburos, metales y materias primas agrícolas se mantiene intacta respecto a China, India, Brasil, México, Indonesia y Turquía. Aunque dichas potencias tienen intereses distintos, el papel desempeñado por China es decisivo.

Evolución del comercio entre China y Rusia desde el inicio de la crisis

El 25 % de los flujos comerciales totales de China son con la UE y EEUU. Sus intercambios con Rusia representan solamente un 2,5 % del total. Por consiguiente, Xi Jinping debe considerar el riesgo de desafiar a Washington y Bruselas.

Desde que Putin rodeó a Ucrania con 190.000 soldados en diciembre de 2021, los flujos comerciales entre Pekín y Moscú han aumentado. A principios de marzo se especuló abiertamente con la concesión de ayuda económica e incluso militar (drones y munición) de China a Rusia. Una maratoniana reunión en Roma entre el consejero de seguridad nacional de EEUU, Jake Sullivan, y su homólogo chino, Yang Jiechi, y una posterior conversación entre los presidentes Joe Biden y Xi Jinping fraguaron un acuerdo no explícito. Pekín mantiene una neutralidad en el conflicto. Los avisos de Washington (y también de la UE) y el cálculo del liderazgo chino frenó su hipotética intervención.

El comercio entre China y Rusia aumentó un 35,9 % en 2021 y alcanzó la cifra récord de 147.900 millones de dólares. Rusia es un suministrador destacado de petróleo, gas, carbón y materias primas agrícolas a China. La aplicación de sanciones por parte de EEUU y la UE sobre Rusia a raíz de su invasión del Donbás en 2014 fomentó un incremento notable de los intercambios entre Pekín y Moscú. A pesar de esta trayectoria ascendente, el año pasado China representó el 18 % del comercio ruso. Los intercambios comerciales de Rusia con la UE casi doblaron a los que realizó con su aliado estratégico.

El comercio bilateral entre China y Rusia subió un 28 % en el primer trimestre respecto a 2021, según los datos de aduanas chinos. En marzo, después de la invasión de Ucrania, el comercio bilateral fue un 12 % superior respecto al mismo periodo en 2021.

Los anuncios no son equivalentes a realidades. Vladimir Putin selló acuerdos con Xi Jinping en materia energética por valor de 117.500 millones de dólares antes de la invasión. Ambos líderes proclamaron una alianza sin límites. Se acordó construir un tercer gasoducto ruso hacia China, denominado «Power of Siberia 2». El más importante entró en funcionamiento en 2019. Aunque se construyera este gasoducto, los analistas proyectan que tendría la mitad de la capacidad del «Nord Stream 2», cancelado por Alemania después de la agresión contra Ucrania. A pesar de los acuerdos entre Putin y Xi Jinping, durante los dos primeros meses de 2022 la importación china de crudo ruso disminuyó un 9 %.

Suspensiones notables de actividad china en Rusia

Rusia es el segundo suministrador de petróleo y tercero de gas natural de China. Sinopec es la mayor refinadora asiática. Interrumpió a finales de marzo negociaciones para efectuar una inversión de 500 millones de dólares en una planta química de gas y distribución de gas ruso en China. Asimismo, según la agencia Reuters, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino mantuvo reuniones con ejecutivos de sus mayores empresas energéticas: Sinopec, China National Petroleum Corp (CNPC) y China National Offshore Oil Corp (CNOOC). Han elaborado planes de contingencia ante eventuales interrupciones de operaciones y aplicación de sanciones secundarias por parte de EEUU. Según Reuters, el Ministerio de Asuntos Exteriores apremió a los tres titanes energéticos a no emprender adquisiciones precipitadas de más activos en Rusia.

Rusia está ofreciendo descuentos en su venta de petróleo. Pero las cuatro grandes multinacionales chinas del sector (Sinopec, CNOOC, PetroChina y Sinochem) no han firmado acuerdos de suministro nuevos. Continuarán cumpliendo con los acuerdos firmados con Moscú. Pero, extraoficialmente, fuentes confirman que se han mantenido al margen de la puja por adquirir crudo con descuento. China es el primer importador mundial de petróleo. Rusia le proporciona 1,6 millones de barriles diarios. Se suministran mediante dos gasoductos («East Siberia» y «Atasu-Alashankou») y petroleros procedentes de los mares Negro, Báltico y su costa Pacífica. Los gigantes energéticos chinos quieren evitar la percepción de respaldar la invasión de Ucrania comprando partidas adicionales. India, en cambio, sí ha incrementado sus adquisiciones de crudo ruso.

¿Se mantendrá el difícil equilibrio de China?

Oficialmente, Pekín continuará denunciando las sanciones occidentales sobre Rusia y prestándole cobertura diplomática. Pero no vulnerará las sanciones. La cancelación de nuevos proyectos energéticos chinos con Rusia y la negativa a firmar contratos de suministro de crudo con descuento son reveladores.

Xi Jinping es consciente de la relativa insignificancia de sus intercambios con Rusia comparados con los que realiza con la UE y EEUU. Ha tenido que recurrir a un confinamiento masivo en Shanghái ante el rebrote de la COVID-19. Una tercera parte de los bienes del mayor puerto de contenedores del mundo están retenidos. El histórico XX Congreso del Partido Comunista de China se celebrará en la segunda mitad del año. La destrucción de ciudades ucranianas y crímenes de guerra contra sus civiles suscitan la ira de la opinión pública y los accionistas de multinacionales occidentales. Ante tantas crisis, a China también le interesa el fin de una trágica guerra, a la cual no se le vislumbra una resolución pactada.

 

Alexandre Muns

Dr. Alexandre Muns Rubiol Professor, OBS & EAE Business School y exasesor del presidente del Banco Mundial

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