Nuevo paquete de recuperación para despertar el sol económico japonés

Vistas de Tokio, Japón.

Madrid. Casi un mes después de la victoria del Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones a la Cámara de los Representantes de Japón, el Gobierno nipón presentó el nuevo paquete de estímulo económico, de 78,9 billones de yenes (610.000 millones de euros).

Llega justo después de la desaceleración económica de principios de noviembre, causada por las medidas de contención en Tokio y otras ciudades, que superó las expectativas de los líderes del país.

Este paquete, entre otras cosas, incluye unos gastos fiscales exorbitantes, cerca de 55,7 billones de yenes (429.940 millones de euros). Tiene como fin aplacar las consecuencias de la pandemia y estimular el crecimiento del PIB en un 5,6 %.

De estos fondos, 22,1 billones (170.590 millones de euros) serán destinados para la lucha con el coronavirus y otros 9,2 (70.000 millones de euros) para devolver a la normalidad las actividades económicas y sociales.

Enfermeros y cuidadores de ancianos recibirán un aumento de sueldo como parte de la política redistributiva del nuevo primer ministro, Fumio Kishida.

Además, está prevista una ayuda 100.000 yenes (unos 770 euros) a las familias con ingresos anuales inferiores a los 9,6 millones de yenes (unos 74.000 euros) por cada hijo menor de 18 años. La mitad de este dinero será entregada en efectivo, mientras que la otra consistirá en cupones para la compra de productos de primera necesidad.

Entre otras medidas destacan también 4,6 billones de yenes (35.510 millones de euros) para combatir el cambio climático y ayudas de 2,6 millones (20.219 euros) para socorrer a las PYME que más sufrieron de la pandemia de la COVID-19.

Por último, el Gobierno piensa distribuir 500.000 millones (3.855 millones de euros) para invertir en sectores estratégicos, como el de semiconductores, la inteligencia artificial o la farmacología. La campaña turística «Go to Travel» será retomada después de una revisión planificada.

Este paquete forma parte de la política del «nuevo capitalismo» del primer ministro Kishida que fue anunciada durante la campaña electoral de octubre. 

El «nuevo capitalismo» de Kishida

Este nuevo plan orbita alrededor de la redistribución de recursos. Kishida siempre fue un crítico de las «Abenomics», la política económica de Shinzo Abe, que fue primer ministro entre 2012 y 2020. Se basaba en las «tres flechas»: la expansión monetaria, el estímulo fiscal y las reformas estructurales. Según Kishida, esta política no hacía más que enriquecer más todavía a los ricos. 

También propuso elevar el impuesto sobre las ganancias de capital (impuesto estatal sobre el beneficio obtenido por la venta de un activo), lo que enfureció a muchos inversores.

En Japón la llegada de un jefe de Gobierno suele impulsar los indicadores económicos, pero la investidura de Kishida fue recibida con una caída del Nikkei 225 (principal índice económico del país).

Pero muchos economistas e inversores permanecen escépticos. La composición del nuevo gobierno hace pensar a muchos que las «Abenomics» seguirán su rumbo. ¿Retomará Kishida la política de sus predecesores o continuará la redistribución? 

Es difícil estimar ahora cómo evolucionará la situación en Japón en los meses siguientes. La economía nipona sufrió una contracción del 0,8 % entre julio y septiembre en comparación con los tres meses anteriores. Eso coloca a Japón como líder entre los países desarrollados con peor evolución en el tercer cuatrimestre de 2021.

Iván Ortega Egórov

Estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Carlos III, de Madrid

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