El coronavirus traerá una transformación total: el mundo no será igual

Hospital Clínic de Barcelona.

Madrid. La comunidad internacional no valoró cómo un virus desconocido mataba a personas en China, un asesino cobarde e invisible que se instaló después en Corea del Sur para luego viajar a Italia, España y transitar ahora por todos los rincones del mundo, en un desafío mayúsculo que lo convierte en el mayor peligro desde la Segunda Guerra Mundial que provocará una transformación social y económica brutal, sin precedentes en décadas.

Las cifras de muertos e infectados y sus consecuencias son tan aterradoras que meten el miedo a los que civilizadamente cumplen con la cuarentena, pero los casi 890.000 contagiados y más de 44.000 muertos en todo el mundo no sólo asustan al más fuerte sino que siembran una impotencia absoluta de cómo combatirlo. Ha arruinado la vida de todos.

Luchamos con nuestra única herramienta. Desde nuestro confinamiento apoyamos con fuerza al mundo sanitario para poner fin a una realidad que estará siempre marcada por un “antes de” y “después de”, con enormes cambios radicales en la sociedad, en la política, en la economía, en la vida, en las relaciones, en la confianza, en todo, absolutamente en todo. Eso sí, valoraremos más el vivir y valoraremos más a las personas. El mundo no será igual.

Cuando se inició la pandemia en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan, la palabra coronavirus nos sonaba a “chino” y los dirigentes políticos infravaloraron sus consecuencias al no reaccionar a tiempo y desconocer unos resultados brutales que ahora padecemos en todo el mundo, donde la mayor parte de las muertes se han producido en Italia, España y China, mientras EEUU lidera el número de contagios a nivel mundial.

Nuestra actividad mental ya tiene muchas agujetas ante una situación que hace un mes nadie podía creerse que nos dominaría, nuestro pensamiento se transforma de tal forma que vemos a los seres humanos más vulnerables de lo que pensábamos, pero una pandemia de estas características penetra sin avisar en cualquier parte, no tiene fronteras y es posible que una vez derrotado al virus seamos más fuertes, solidarios, ahorradores, colectivos y más convencidos de que necesitamos vivir sin amenazas tan crueles como la que padecemos ahora con la COVID-19.

Este terrorífico enemigo, que pulula por todas partes, asusta, mete miedo, provoca ansiedad, pesimismo, desubica pero debe unificar, aunque también divide a parte de la humanidad, y su grado de eficacia -pese a su enorme daño- tendrá su punto final, será derrotado por todos, y será también el momento de analizar la contradicción entre la gente más generosa y la más egoísta, pero reitero: el mundo no será igual.

Realmente tenemos que mentalizarnos para asumir una nueva realidad en un nuevo concepto global que al final se va a transformar en menos globalización por los miles de controles a los que vamos a estar sometidos, en especial en los viajes, pero sobre todo afrontar un menor comercial internacional que afectará a muchos países cuyas economías han quedado dañadas, lo que obligará a cambios importantes, pero recalcando que esta “salvaje” crisis sanitaria la ha producido un virus y no una debacle económica mundial. De ahí la esperanza de que el mundo económico se recupere poco a poco tras vencer al coronavirus.

Pese a que el PIB, al menos en España, puede caer hasta casi un 5 por ciento en 2020, un desplome histórico, analistas económicos estiman que cuando acabe el estado de alarma se pueda ir recuperando la normalidad dado que hay muchos procesos que se podrán recuperar rápidamente y consideran que septiembre sería un buen mes, claro que antes hay que pulverizar brutalmente al virus, que sigue aún deambulando a sus anchas por todas partes.

Es obvio que tras la pandemia también el mundo de las relaciones internacionales necesita una catarsis para así actuar con rapidez y eficacia cuando aparezcan crisis como la actual, pero las miserias de algunos países de la Unión Europea (UE) como Holanda, de actitud mezquina, sobre todo cuando su enorme progreso se debe en gran parte a las naciones del sur de Europa, y lo mismo pasa con Alemania. La UE puede quedar herida de muerte si no hay soluciones globales para afrontar la crisis. Y veremos cómo queda la pugna entre China y EEUU.

El coronavirus va a alterar todo, agravará crisis humanitarias, alterará posiblemente conflictos perennes como los de Oriente Medio, veremos qué pasa con las sanciones económicas a países como Corea del Norte o incluso a Zimbabue, cuya ministra de Defensa señaló que el virus es un “castigo de Dios” a los países occidentales por las sanciones.

También el mundo animal se ve afectado por esta pandemia, con los animales del zoo Ueno, el más antiguo de Japón, construido en 1882, cerrado por razones obvias, que echan de menos el calor humano, se sienten solos y deprimidos, al igual que millones de personas que también sufren de soledad, sin afecto ni compañía, una pandemia que fortalecerá tal vez un pensamiento más abierto, más sensato, más solidario, más sincero y más real.

El coronavirus está marcando sociológicamente retos importantes en la convivencia con ese obligado confinamiento, después habrá miles de conclusiones, pero también desgraciadamente mientras siga vivo el virus cada semana de paralización económica le cuesta a España entre 10.000 y 20.000 millones de euros.

Mientras, repercutirá en hasta 38.000 millones de euros para Reino Unido, 35.000 para Francia, 27.000 para Italia, 10.000 para suiza y 7.000 para Austria, lo que supone en relación al PIB una caída de entre 1,4 y 1,7 puntos porcentuales, según revela el Instituto alemán Ifo.

Pero al final venceremos, aunque el mundo no volverá a ser el mismo después del coronavirus.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso. Más información

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso.

Cerrar