La conquista del espacio, la nueva rivalidad mundial

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Imagen de Aynur Zakirov en Pixabay.

Madrid. La nueva carrera espacial ya está en pleno auge. Y todo ello ha evidenciado que aquellos tiempos por la conquista del espacio entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética en torno a 1955 a 1975 han quedado a atrás al alcanzar EEUU, China y los Emiratos Árabes en este mes de febrero la órbita del planeta Marte, lo que convierte al espacio en un nuevo foco lleno de intereses partidistas donde su posible militarización y otros objetivos hacen que esté bien público necesite normas globales que eviten dañar el mundo espacial.

Este mes de febrero ha sido prodigioso en explorar Marte. El robot explorador Perseverance de la NASA llegó al planeta rojo, el más alejado del Sol, tras un viaje de cerca de 480 millones de kilómetros que inició en julio de 2020, luego ingresó en la órbita la misión enviada por Emiratos Árabes Unidos, Hope, la primera de un país árabe y el quinto en viajar a Marte tras EEUU, Rusia, China, la Agencia Espacial Europea (ESA) e India.

La meta radica en que se proporcionen nuevos conocimientos científicos sobre el funcionamiento de la atmósfera de Marte, el planeta más cercano a la Tierra, que favorezcan al mundo sin intereses partidistas condicionados a políticas unilaterales.

Y también en febrero llegó a Marte la misión Tianwen-1 de China, que entró en la órbita del planeta con un vehículo que se espera esté en la superficie del planeta en mayo. Los científicos señalan que la cercanía en la llegada de las tres misiones se debe a que todas aprovecharon una “ventana” que ocurre cada cierto tiempo en la que la distancia entre Marte y la Tierra es menor. Y sin olvidar que la mitad de todas las misiones anteriores terminaron en fracaso, sobre todo cuando el desafío de estas tres naves espaciales será monumental. 

Los inminentes acontecimientos espaciales van a ir copando la actualidad espacial, y pese a la crisis sanitaria por la COVID-19 y la peor crisis económica mundial desde la Segunda Guerra Mundial, la pugna por la carrera espacial ya tiene en este joven siglo XXI muchos protagonistas.

De momento, ahora todo está en ver qué guerra se desata para comprobar quién gobierna Marte, pues habrá que saber cómo lo haría y en qué condiciones, pero como referencia nos remontamos a los años sesenta cuando la Luna ocupó un foco especial en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética y que simbolizó una pugna espacial con intereses distintos, y los únicos que valen son los destinados al mundo global sin condiciones. ¿Pero será difícil?

¿Qué país pondrá la primera misión tripulada a Marte? ¿Entonces el planeta pertenecerá al primero que llegue?, ¿y cómo lo gobernaría? Para los expertos, antes de 2030 podría ser posible que el ser humano pise Marte.

Pero la nueva guerra espacial está en competir en recursos de otros mundos con fines científicos, además de estratégicos y económicos. Así, una cápsula con muestras de un remoto asteroide que fueron recogidas el año pasado por una sonda espacial japonesa llegó en diciembre a Tokio después de haber aterrizado en una zona desértica del sur de Australia y cuya cápsula contiene arena del asteroide Ryugu que fue transportada a la sede de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) para sus investigaciones.

Por su parte, la misión china Chang’e-5 regresó a la Tierra con muestras lunares y semillas en diciembre pasado trayendo las primeras muestras del país asiático recolectadas de la Luna, que son las primeras del mundo en más de 40 años. Todo parece indicar desde el punto de vista espacial que el objetivo es traer rocas extraterrestres a la Tierra u otras pruebas. Y aquí China y Japón trasladan su rivalidad al espacio. Eso sí, China ya es el segundo país que pone su bandera en la superficie de la Luna, siendo EEUU el pionero en ubicar su bandera en la Luna con la misión del Apolo 11 en 1969.

Todavía restan 79 años para comenzar el siglo XXII. Entonces será más fácil conocer lo que se ha hecho en el mundo espacial o cómo ha sido su evolución ante el aluvión de mecanismos que distintos países están desarrollando por saber más que nadie lo que ocurre fuera de la Tierra.

Y así tenemos que el nanosatélite israelí desarrollado por la Universidad de Tel Aviv y lanzado esta semana a la órbita espacial desde instalaciones de la NASA en Virginia (EEUU) sigue su misión para medir la radiación cósmica alrededor de la Tierra, mientras Turquía enviará en 2023 una nave no tripulada de fabricación nacional a la Luna, como parte de un programa espacial que incluye también la construcción de una base de lanzamiento de cohetes junto a otros países.

En definitiva, la carrera o guerra por la conquista espacial tendrá en este siglo XXI muchos protagonistas. Rusia cooperará con China para la construcción de una estación espacial lunar después de que la agencia espacial rusa, Roscosmos, rechazara la propuesta de EEUU, que sabe que rusos y chinos le pisan los talones por la hegemonía del mundo espacial.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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