China y EEUU ante el regreso de Trump (y IV): India y el Sudeste Asiático emergen a la sombra de las dos superpotencias

Madrid. Luego está India, pues 2025 puede ser un año de renovaciones para un país que está llamado a ser la primera potencia económica mundial y ahora a la tercera economía de Asia aún le quedan décadas para alcanzar ese hito, pero algunas firmas de inversión como CLSA ya anticipan que para 2052 superará a Estados Unidos con un Producto Interior Bruto de 45 billones de dólares. La economía india es una de las que más crece del planeta, en un país que tiene estrechos lazos con EEUU y con China, su rival estratégico hostil, pero que necesita de sus importaciones para convertirse en un centro manufacturero. No obstante, Pekín y Nueva Delhi pugnarán por la hegemonía en África a lo largo de 2025, un año en el que India pretende acelerar su presencia en el continente africano con el comercio, la energía, la sanidad e incluso con la defensa.
India ya es el país más poblado del mundo con 1.428 millones de habitantes, según datos de hace un par de años, un país que mantiene a Estados Unidos como un buen aliado en defensa y que celebrará en 2047 el centenario de su independencia del Reino Unido. India y su competencia con China marcarán sus pautas en 2025, no es nada nuevo. Pero Nueva Delhi no quiere la hegemonía china en el mundo global, y ya los distintos roces no son fronterizos, sino más bien de diferencias bilaterales, regionales y globales. Eso sí, tanto Pekín como Nueva Delhi están descontentos con Vladimir Putin sobre la guerra de Ucrania, que se alarga sin sentido, pero ambos países, que no han condenado ni aplicado las sanciones internacionales a Moscú, se aprovechan de petróleo «barato» que les vende Putin para evitar estar cada vez más aislado.
El Sudeste Asiático también tendrá su protagonismo en 2025. Con una población de unos 647 millones de habitantes, esta región aspira a elevar su PIB conjunto hasta los 4,7 billones de dólares en este nuevo año que comienza y pronto se convertirá en la cuarta potencia económica del mundo, una zona en la que Vietnam sigue siendo una importante referencia económica de interés mundial al ser una de las economías que más crece. El 2025 marcará también el futuro económico mundial de esta región. China, cuyo crecimiento económico se ha visto afectado por la crisis inmobiliaria y un debilitamiento del consumo interno, se une al crecimiento para el nuevo año junto a países como Vietnam e India, Filipinas, Indonesia y Bangladesh, entre otros, que están surgiendo rápidamente como mercados claves para este nuevo año.
Y ojalá en 2025 las dos primeras potencias mundiales e, incluso, India, dediquen un poco más de esfuerzo en resolver la dramática situación de los miles de refugiados rohinyás en los precarios campos de Bangladés y lo mismo pasa con Afganistán, dado que tras el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021 la situación va de mal a peor, en especial con la humillación a las mujeres, con el consentimiento global de todos. El mundo global se olvidó de Afganistán, la pasividad internacional resulta insultante.
Un nuevo año en el que se espera, pese a Trump, que tanto la República Popular China y Estados Unidos, con sus diferencias en el contexto de la geopolítica global, la economía juegue un factor esencial y los dos países busquen la estabilidad en sus relaciones bilaterales para sus propios intereses multilaterales. No obstante, Taiwán será un foco conflictivo a lo largo de 2025, que empieza con polémica dado que el presidente del Yuan Legislativo (Parlamento) taiwanés, Han Kuo-yu, asistirá a la toma de posesión de Donald Trump el próximo 20 de enero, acompañado por otros siete legisladores del oficialismo y la oposición.
En definitiva, terminó un año 2024 tenso, polarizado, el año del dragón, que no cumplió todas las expectativas sobre la vitalidad de la globalización, pero ahora con el magnate Elon Musk junto con Trump en la política estadounidense se avecina un 2025, el año de la serpiente, tan tenso y polarizado como el que acaba, aunque el objetivo es una mayor estabilidad mundial con grandes cambios y energías renovadas en el mundo de las relaciones internacionales para afrontar retos que necesitan una mayor estabilidad mundial en aras de un mayor consenso que suponga fin a los numerosos conflictos mundiales. Pero mal empiezas las cosas para el nuevo año cuando el Gobierno alemán acaba de calificar de «injerencia política» la recomendación de Musk de votar en los próximos comicios generales del próximo 23 de febrero, adelantados, a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).







