El Dragón, fortuna y vitalidad para el Nuevo Año Lunar del horóscopo chino

| Rollanb, Flickr
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Madrid. China y otros países asiáticos celebran el Nuevo Año Lunar, gran parte de la comunidad mundial participan en sus festividades para dar la bienvenida al Dragón, el afortunado, el más deseado de los 12 animales que componen el horóscopo chino, el animal por excelencia que sueñan los chinos, donde la fuerza, el poder y la vitalidad globalizarán sus éxitos, un Nuevo Año que comienza el 10 de febrero, aunque ya parte de sus actividades han empezado a funcionar tanto en China como en diferentes partes del mundo como preámbulo de lo que será el Dragón en 2024, «el sueño de un mundo mejor».

China se moviliza con la mayor inmigración anual y durante 40 días, desde el 26 de enero, sus habitantes regresan a sus hogares por el Año Nuevo Lunar en todo el territorio chino, con récord de desplazamientos, ya que se estima que se producirán casi unos 11 millones de viajes en tren, día del «Chunyun», que se prolongará hasta el 5 de marzo. En total se calculan unos 9.000 millones de desplazamientos durante estos 40 días en un país que celebra su festividad anual más importante con numerosas actividades llenas de sentimientos y de convicción para afrontar la nueva etapa que marca el inicio del nuevo año.

El Nuevo Año Chino marca también la referencia para gran parte del resto del mundo, que lo celebra con pomposidad y más en esta ocasión al coincidir con el Dragón, una figura importante, que es común y armonioso una opción para ser tatuado en cualquier parte del cuerpo como símbolo de fuerza, energía, fertilidad, fortuna, aunque su simbología en la cultura occidental es visto como animales indomables, peligrosos, que representan los espíritus del mal, destructores de la familia, la vida, y los hogares.

Pero, en definitiva, un animal que está presente en la mitología de diversas culturas, como la china y europea con simbología diferente pero con el aval de que las personas de este signo representan su ambición, dominio, vitalidad, fuerza, así como su lado apasionado en todo lo que hacen. Los dragones en esta mitología son benévolos y, por ende, representan la energía de fuego, y su transformación, además de la buena suerte, fortuna, y salud. Un Dragón al que es difícil calmarle, pues no cree ni a nadie ni en nadie, aunque suele dar buenos consejos y son afortunados tanto en el dinero como el amor, sentimentales y enamoradizos y suele dar buena suerte y opciones a grandes oportunidades.

Los chinos pedirán al Dragón que siga trabajando para que la República Popular China sea pronto la primera potencia mundial. Al menos en este año el empuje social hacia este animal va a ser constante, dado que de los doces animales el Dragón es el más desafiante y ya hasta 2036 el Dragón no volverá a marcar la vida de todo un pueblo que sigue soñando con ser el primero del mundo. Y como dicen los nacidos en este signo, «hay que aprovechar el 2024».

Eso sí, en cuanto a esa premisa del Día del Juicio Final para este 2024 con una catástrofe mundial estoy seguro de que el Dragón impedirá que surja una apocalipsis que destruya el planeta o que la Inteligencia Artificial (IA) nos corrompa a todos, pero el Dragón es magnánimo y bloqueará con su fuerza todo intento de perjudicarnos, pero sin olvidar que la guerra entre Rusia y Ucrania sigue en pie, los acuerdos nucleares no se consolidan, la crisis climática genera incertidumbre y mientras la polarización de la geopolítica mundial sigue en alza a la espera de que nuestro Dragón trate de reducirla.

En definitiva, ha terminado el Año del Conejo (2023) que pidió siempre concordia y entendimiento, pero no ha logrado al máximo sus propósitos. Empieza el Dragón con la esperanza de que su fuerza y vitalidad derrote todo el pesimismo existente a nivel global en un mundo que pronostica para 2024 geopolíticamente tenso y ya más lejano será la Serpiente en 2025, a la espera que las tensiones habidas traigan más calma en todos los órdenes.

También se celebra en Taiwán, Corea del Sur, Vietnam, Japón, Singapur, Malasia o Estados Unidos, así como en Europa, donde España sigue fiel a las viejas tradiciones en la celebración del Año Lunar que firman por todo lo alto una serie de eventos en honor al Dragón, al Año Nuevo Lunar, y al igual que en años anteriores, en el distrito de Usera, en Madrid, el Chinatown de la capital española, ya tiene listo una amplia agenda de numerosas actividades para conmemorar al Dragón, con unos 10.000 residentes de origen chino que forman parte de la diversidad cultural y artística que mezclan a la comunidad china con la madrileña, una vinculación que ya lleva ocho años gracias a la colaboración entre la Embajada china y el Ayuntamiento de Madrid.

Una de las grandes novedades para este año en la capital española radica en la celebración de la VI edición de «China Taste», con 13 restaurantes que elaborarán menús típicos con motivo del Año Nuevo Chino, hasta el 12 de febrero. Unas jornadas gastronómicas con el fin de ensalzar y dar a conocer toda la riqueza de la gastronomía china. También hay que resaltar en la capital española, en concreto en el parque de Pradolongo, de Usera, se celebra el Festival de la Luz, en que se reparte farolillos luminosos a los asistentes y el público podrá disfrutar del anochecer con los fuegos artificiales al ritmo de Dj Yang y sin olvidar el desfile por las calles de Usera que llevará la magia al barrio con los trajes traídos de China, además de dragones o leones gigantes.

El Dragón estará vigilante, su vitalidad y crecimiento será significativo en el horóscopo chino, un animal más de los doce del zodiaco chino, con su fuerza, con su armonía y la esperanza de desterrar a los espíritus malignos pero normalmente las familias aprovechan para reunirse y  compartir comidas especiales y honrar a sus antepasados, limpian las casas para alejar la mala suerte y dar paso a la fortuna. Pero las madres chinas ya no son tan proclives como antes, aunque sí deseosas de tener un descendiente bajo este signo del Dragón, un varón, más que una niña, aunque los tiempos han cambiado, los jóvenes no quieren tener hijos, hay menos matrimonios, problemas económicos para sustentar una familia, vidas muy diferente a las de antes, lo que muestra que el país tiene un grave problema de natalidad, pero aun así el Dragón les transmite valentía, energía y la determinación al nuevo recién nacido.

De esta forma, los 12 animales que representan el horóscopo chino reflejan la configuración del carácter especial de las personas y así cada animal resalta su propia simbología. Los chinos están convencidos de que el horóscopo de una persona influye en su vida configurando su propio carácter.

La Rata corresponde a los nacidos en 1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 1996, 2008; el Buey a los de 1937, 1949, 1961, 1973, 1985, 1997, 2009; el Tigre, 1938, 1950, 1962, 1974, 1986, 1998, 2010; el Conejo, 1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999, 2011; el Dragón, 1940, 1952, 1964, 1976, 1988, 2000, 2012; la Serpiente, 1941, 1953, 1965, 1977, 1989, 2001, 2013; el Caballo, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002, 2014; la Cabra, 1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003, 2015; el Mono, 1944, 1956, 1968, 1980, 1992, 2004, 2016; el Gallo, 1945, 1957, 1969, 1981, 1993, 2005, 2017; el Perro, 1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006, 2018, y el Cerdo, 1947, 1959, 1971, 1983 1995, 2007, 2019.

En conclusión, el Dragón empujará en la medida que sea posible para unas relaciones más estables y de confianza entre las dos primeras potencias del mundo (Estados Unidos y China) y más cuando la globalización sigue herida por los numerosos avatares que dominan geopolíticas que inquietan al mundo, pero sobre todo se espera del Dragón que despeje todas las hipótesis sobre las diferentes incógnitas que pululan por la geopolítica mundial. «Necesitamos un mundo menos polarizado», dice el Dragón.

¡Bienvenido sea el Año del Dragón!

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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