La victoria de la oposición en Seúl y Busán obligará cambios al Gobierno de Corea del Sur

Exterior del ayuntamiento de Seúl, en Corea del Sur. | Tristan Surtel

Madrid. La derrota gubernamental en las elecciones municipales de Seúl y Busán de esta semana obligará al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, a variar su estrategia política para afrontar los comicios presidenciales de 2022, una derrota importante que supondrá una reorganización de su Ejecutivo para reactivar la economía y al mismo tiempo un análisis pormenorizado para dar un nuevo impulso a sus políticas domésticas, en especial en satisfacer las demandas de la ciudadanía para superar la crisis de la COVID-19.

Las elecciones a las alcaldías, especialmente en Seúl, que alberga una quinta parte de la población del país y donde residen unos 10 millones de personas de los 52 millones habitantes, han sido consideradas como un barómetro de la opinión pública antes de las elecciones presidenciales, previstas para marzo de 2022.

El Partido Democrático (PD) de Moon sufrió una fuerte derrota frente a la formación opositora, el conservador Partido del Poder del Pueblo (PPP), donde Oh See-hoon se hizo con la alcaldía de la capital con un 57,5 por ciento de los votos, frente a la candidata del PD, Park Young-sun, que logró el 39,1 por ciento de los apoyos.

En cuanto a la ciudad de Busán (con más de tres millones de habitantes), el candidato del partido de la oposición PPP, Park Heong-joon, se convirtió en alcalde gracias al 62,6 por ciento de los votos, mientras su rival, Kim Young- choon, se hizo con el 34,4 por ciento. Seúl y Busán son las dos ciudades más grandes de Corea del Sur.

La amplia victoria conservadora en estos comicios municipales contrasta con las legislativas de 2020, en las que el Partido Demócrata, de presidente Moon, obtuvo una victoria importante con una amplia mayoría en la Asamblea Nacional.

No obstante, la popularidad del presidente Moon y el gubernamental Partido Demócrata se hundió en los últimos meses debido, en particular, al aumento de los precios de la vivienda, el aumento de la desigualdad y numerosos escándalos de corrupción y de agresión sexual que involucran a altos funcionarios, además de una polémica reforma de la fiscalía general.

“Acepto solemnemente la sanción del pueblo”, dijo Moon, quien deberá aplicar una nueva política para afrontar las elecciones presidenciales del próximo año en medio de un descontento generalizado y a la espera de resultados más tangibles que lleguen al pueblo coreano.

La victoria conservadora ha servido para romper una larga racha victoriosa del PD, que se impuso claramente en las cuatro últimas grandes citas electorales del país, las legislativas de 2016 y 2020, las locales de 2018 y las presidenciales de 2017, que dieron el triunfo a Moon, cuyo mandato concluye a principio del año próximo, y que serán claves para la estabilidad del país, en especial en sus relaciones con Corea del Norte y con Joe Biden en la Presidencia de EEUU.

Las elecciones a las alcaldías de Seúl y Busán fueron comicios adelantados debido a que los dos exregidores del gubernamental Partido Democrático (PD), Park Won-soon, en Seúl, y Oh Keo-don en Busan, estuvieron envueltos en casos de acoso sexual.

Park Won-soon se quitó la vida el pasado julio tras conocer que una funcionaria del ayuntamiento lo había denunciado por acoso ante la policía, mientras que
Oh dimitió hace casi un año a raíz de que una colaboradora manifestara públicamente que la había manoseado durante una reunión en el consistorio, incriminación que el exregidor admitió.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *