La ASEAN refleja las tensiones entre EEUU y China y las disputas del mar de China Meridional

Cumbre virtual de la ASEAN. | asean.org

Madrid. La 37 cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), celebrada en Hanói, Vietnam, ha puesto de manifiesto una vez más las tensiones entre China y EEUU, además de las disputas territoriales en el mar de China Meridional, en una reunión virtual en la capital vietnamita, aunque bajo la unanimidad de todos los países presentes en abordar una repuesta eficaz a la pandemia de la COVID-19 para recuperar la economía mundial y la firma del tratado comercial de Asociación Regional Comprensiva y Económica (RCEP).

La seguridad en el mar de China Meridional, una de las rutas principales del comercio marítimo mundial y rica en recursos naturales, lleva tiempo originando problemas ya no sólo con EEUU sino con países que también reclaman sus derechos sobre los islotes.

Estados Unidos, que también ha participado en esta cumbre, ha condenado en los últimos meses las acciones de Pekín en el mar de China Meridional, donde barcos pesqueros de Vietnam, Malasia e Indonesia han denunciado el acoso de naves chinas.

China reclama para sí el 80 por ciento de este mar, incluidos los archipiélagos Spratly y Paracel, en disputa con Vietnam, Brunei, Malasia y Filipinas, así como zonas económicas especiales reivindicadas por estos países, de ahí que en la ceremonia de inauguración de la Asean, el primer ministro vietnamita, Nguyen Xuan Phuc, recalcara que tres cuartos de siglo después del final de la Segunda Guerra Mundial, la paz y la seguridad “este año están bajo una amenaza mayor” por la conducta impredecible de los Estados, la rivalidad entre las grandes potencias y la puesta en cuestión de los sistemas multilaterales. 

China tiene cada vez más peso y su intensidad diplomática en el exterior se ha visto favorecida por la nefasta política de Donald Trump, cuyo vacío en Asia ha permitido que Pekín siga aumentando su influencia y compromisos en apoyo a los países en desarrollo del Pacífico, además de la ayuda en préstamos para infraestructuras e inversiones en Asia y América Latina.

Ahora llega Joe Biden, pero seguro que no hará lo que Trump en culpar de todos los problemas del mundo a China, que con su declaración de guerra comercial al “gigante asiático” ha provocado un perjuicio enorme con una gran inestabilidad económica, por lo que al menos en sus primeros meses en la Casa Blanca no se esperan grandes cambios en la relación bilateral con Pekín pero sí se espera una mayor colaboración para estabilizar los mercados desde una perspectiva más global, más multilateral y menos proteccionista que practicó Trump.

No obstante, reanudar la cooperación con la nueva Administración estadounidense creando una confianza perdida con Trump y pese a que China ha tardado una semana en felicitar a Joe Biden como ganador de las elecciones presidenciales, no deberán ser obstáculos para que la tensión comercial poco a poco vaya diluyéndose y a corto plazo Pekín y Washington pongan punto final a esta contienda comercial que ha perjudicado a “todos”.

Eso sí, queda pendientes otros muchos frentes, entre ellos el asunto taiwanés, pues habrá que ver cómo desarrollan los demócratas su política con la antigua isla de Formosa, que tantos disgustos le ha ocasionado a Pekín el mandato de Trump, aunque parece difícil que el nuevo inquilino de la Casa Blanca permita a los chinos continentales “apoderarse” de Taiwán. Y más cuando demócratas y republicanos siguen convencidos de que China es una amenaza para EEUU. La confianza entre las dos primeras potencias del mundo será clave para una mayor estabilidad mundial. 

Por todo ello, Estados Unidos ha reforzado su posición de un claro compromiso con la ASEAN al calificarla como “irremplazable e indispensable” socio estratégico en la región indo-pacífica, sobre todo viendo la cada vez más in fluencia de China en la zona, y con Biden en la Presidencia estadounidense tratará de ir ocupando todos los espacios geopolíticos que Trump ha ido abandonando en beneficio de Pekín. Y sin olvidar que Trump sacó a EEUU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) que negociaba con más de una decena de países de América y Asia-Pacífico, sin incluir a China.

La ASEAN, cuya cumbre virtual se ha celebrado del 12 al 15 de noviembre en Hanói, creada en 1967, la forman Birmania, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, que acumulan una población de 630 millones de personas y un producto interior bruto (PIB) de 2,5 billones de dólares.

Firmado el mayor acuerdo comercial del mundo

Por otra parte, 15 países de la región de Asia Pacífico han firmado en Hanói (Vietnam) el tratado comercial de Asociación Regional Comprensiva y Económica (RCEP) tras ocho años de negociaciones en el que es considerado el mayor acuerdo de este tipo del mundo, un acuerdo que incluye los diez países de la ASEAN más China, JapónCorea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.

Las naciones firmantes del acuerdo suponen más de 2.200 millones de personas y representan el 30 por ciento del PIB mundial y han necesitado 31 rondas de conversaciones, 18 reuniones a nivel ministerial y posponer hasta seis veces la fecha límite para el fin de las negociaciones para cerrar el acuerdo y donde China es la principal signataria de la RCEP y que al mismo tiempo marca por primera vez que China, Japón y Corea del Sur participan en un mismo acuerdo de libre comercio.

El acuerdo comercial fue ratificado en la cumbre virtual de la ASEAN, un acuerdo que, en opinión de los expertos, es un gran beneficio estratégico para China en la región respecto a Estados Unidos, que desde la Presidencia de Trump en 2017 su política proteccionista en el comercio internacional favoreció más a los intereses de Pekín.

La RCEP incrementará las oportunidades comerciales de China en Asia-Pacífico en detrimento de Estados Unidos y se trata del primer Tratado de Libre Comercio (TLC) multilateral al que se suma Pekín, que podrá aumentar sus exportaciones gracias a la rebaja de los aranceles. O sea, la RCEP basa su objetivo en reducir aranceles, abrir los mercados a los servicios y promover las inversiones para ayudar a las economías emergentes a atrapar al resto del mundo, cuyo pacto deberá entrar en vigor en 2021.

India se salió de la RCEP el pasado año, aunque se puede sumar al acuerdo cuando lo desee, un abandono que tuvo que ver mucho con sus políticas económicas con Pekín al considerar que se inundaría el país con productos baratos de China.

La RCEP, el mayor bloque comercial del mundo respaldado por China que excluye a EEUU, permitirá al “gigante asiático” impulsar su influencia en la región y marcar su hegemonía en el comercio asiático, mientras ahora con Joe Biden en la Casa Blanca se espera, según los analistas, que EEUU se centre más en el continente asiático, y vea también las consecuencias que tuvo en su día el abandono de Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) que negociaba con más de una decena de países de América y Asia-Pacífico, sin incluir a China y que Trump no prestó atención, aunque tampoco hay seguridad en Washington de restablecer este libre mercado del TPP.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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