Una Corea unificada se convertiría en la segunda economía mundial en 2040 (Iª Parte)

Madrid. Una Corea unificada se convertiría en el año 2040 en la segunda economía mundial pero para ello antes el régimen norcoreano de Kim Jong-un tendría que llevar a cabo una serie de proyectos sin los cuales la añorada unión sería imposible y más cuando China tiene que dar el visto bueno para que sea realidad  la reunificación de la península coreana dividida desde 1945.
Las dos Coreas

Las dos Coreas

Pese al cansancio y a la rutina diaria sobre el tema de la unificación, todavía hay un porcentaje considerable en la sociedad surcoreana a favor de la unión, pero ese porcentaje está condicionado al precio que hay que pagar por la unificación, sobre todo cuando el escepticismo entre los surcoreanos ha ido incrementándose, sin embargo, al menos un 70 por ciento de la población surcoreana no estará a favor de la unificación si no es beneficiosa, afirman expertos en asuntos coreanos.
De esta forma, manejar cifras sobre una hipoteca unificación son bastantes complicadas, pero el nivel de vida de la sociedad surcoreana se mermaría, ya que el dinero que pudiera proporcionar el Gobierno de Seúl sería insuficiente y ello supondría la creación de una ayuda (impuesto o fondo especial) para pagar esa unificación, que, según fuentes del Ministerio de Unificación, rondarían unos 55 billones de dólares como mínimo.
Lo que está claro, así lo reconocen analistas en asuntos coreanos, que para que llegue esa añorada unificación de la península coreana, el régimen norcoreano, cuyo nuevo líder, Kim Jong-un, sabe de las penurias y miserias por las que atraviesa su país, tendrá que llevar a cabos proyectos y cambios ya no sólo encaminados a una futura Unión sino a mejorar el nivel de vida de los 24 millones de norcoreanos.
En este sentido, es vital lograr una confianza plena entre las dos Coreas, así como que Corea del Norte obtenga una renta per cápita de unos 3.000 dólares para elevar su nivel de vida y favorecer así el desarrollo de la sociedad norcoreana con tímidos avances políticos-sociales con un considerable desarrollo económico.
Incluso en Corea del Norte se podría aplicar el Movimiento Saemaul que tanto resultado dio en los años sesenta a Corea del Sur bajo la presidencia de Park Chung-hee (1961-1979) y que contribuyó al desarrollo económico-social de todo el país y que hoy día se puede considerar que fue el pilar de la actual Corea como una potencia económica e industrial con una renta per cápita de unos 32.000 dólares, mientras que su vecina del Norte está en torno a los 1.200 dólares.Corea del Sur puede y debe ayudar a Corea del Norte para lograr estos objetivos, pero previamente cualquier gobierno surcoreano exigirá antes a Pyongyang la desnuclearización de país compensado con inversiones de todo tipo y fuertes inyecciones económicas.Corea del Norte no conoce la democracia, no sabe nada de nada y menos de normas políticas, de ahí la importancia del régimen de KimJong-un de acudir a las negociaciones a seis bandas (las dos Corea, Japón, Rusia, China y EEUU), suspendidas desde 2008, para desnuclearizar la península coreana y ver cómo se puede ayudar económicamente al país, a la vez de garantizar que esa ayuda termine en manos del pueblo norcoreano.
Se está dando la paradoja que en el caso de que hubiera una unificación de la península coreana habría que trabajar mucho para recuperar la idoneidad entre las dos coreas y más cuando tras 67 años de división los problemas del idioma, es decir, el coreano en el Norte puede estar sufriendo grandes secuelas por la inexistencia de cánones que cuiden la lengua, resaltaron responsables de Ministerio de Unificación de Corea del Sur.
By Santiago Castillo.

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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