La avispa asiática devorará la Península Ibérica en 10 años

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Sólo la inversión económica en investigación podrá frenar la plaga de avispas asiáticas que coloniza la Península Ibérica desde 2010 y la conquistará en un plazo máximo de diez años

Madrid. La avispa asiática (vespa velutina nigritorax), también conocida como uno de los tipos más nocivos de “avispa asesina” y bautizada como “avispa del infierno” por el Nacional Geografic, se expandirá por toda la Península Ibéricaen un plazo máximo de diez años, según los “mapas de distribución de progresión exponencial” elaborados por los expertos, quienes apuntan que sólo la inversión económica en investigación podrá poner freno de forma eficaz a esta plaga que nos está colonizando desde 2010.
Avispa asiática
Su hábitat natural se encuentra en China, el norte de la India, Indonesia y otras zonas del Sudeste Asiático. Llegó a Europa oculta, accidentalmente, en un cargamento de madera procedente de China que fue desembarcado en el puerto galo de Burdeos en 2004. Y desde entonces no ha parado de extenderse por Francia y España, de tal modo que, en poco tiempo, el fenómeno de su llegada ha pasado a ser considerado “plaga altamente destructiva” por su condición de especie “invasora y superdepredadora”, ya que no sólo se alimenta de flores y fruta madura, sino también, de ahí la gravedad y trascendencia del problema, de otros animales, como abejas y abejorros, diezmando las colmenas de nuestros ejemplares autóctonos de manera considerable e, incluso, desplazando su hábitat.
En España, los primeros ejemplares fueron detectados por apicultores locales en la zona fronteriza del Bidasoa en 2010. Y se expanden por la Península a más de 100 kilómetrosanuales de media.
Como no se la puede exterminar, existen protocolos de actuación para el control de población en las regiones afectadas. Algunos de los métodos más empleados son las trampas de humo (Cataluña), la creación de embudos (Galicia), escopetas (Guipúzcoa)  o la retirada nocturna de nidos (Guipúzcoa, Navarra, La Rioja). Prácticamente está extendida por toda la cornisa Cantábrica, el Valle de Mena (Burgos) y la Comarca del Alto Ampurdán (Girona), amenazando las provincias colindantes.
Técnicos municipales, bomberos, guardias forestales, apicultores, entomólogos y expertos en temas medioambientales se encuentran desbordados ante la dimensión del problema. Por tanto, se hace evidente la necesidad de una normativa a nivel estatal y europeo que regule la situación conjuntamente. Están en peligro la polinización y nuestra producción de miel, entre otras cosas, ya que las abejas ejercen protagonismo en la preservación de los ecosistemas y la biodiversidad, y los productos derivados de ellas (polen, cera, miel…) tienen múltiples beneficios sobre la salud humana. Y un dato más preocupante aún: si antes los nidos se ubicaban en zonas aisladas y rurales, ahora lo hacen cada vez más en entornos urbanos.
Este insecto, de color oscuro, tórax y abdomen negro, con el cuarto segmento amarillo, y patas marrones con los bordes también amarillos, tiene un tamaño que oscila entre los 40 milímetros de un ejemplar reina y los 30 milímetros del resto de la colonia, en ambos casos superior al tamaño de los ejemplares más comunes, como la “vespa cabro”, que destaca por sus tonos marrones, o la apreciada abeja melífera.
Las abejas europeas se encuentran indefensas ante este depredador asiático que, con su sola presencia, llega a atemorizar a toda una colmena hasta el punto de que nuestras abejas prefieren no salir y terminar muriendo de inanición que ser capturadas, decapitadas, mutiladas de patas y aguijón y, finalmente, devoradas por la depredadora “in situ” o por sus larvas en el nido.
A diferencia de las abejas chinas y francesas, las del País Vasco, región donde hasta el momento más presencia tiene la avispa asiática que nos asola, y españolas en general aún no han desarrollado ningún sistema de autodefensa ante la devastadora plaga de avispas asesinas. Las abejas asiáticas, habituadas a su presencia,  le hacen frente rodeando a la atacante en grupos numerosos y formando así una bola de calor que llega a alcanzar una temperatura superior a los 45º centígrados, que la acaba asfixiando y matando debido a su mayor sensibilidad a las altas temperaturas. Las abejas francesas ya han comenzado a practicar una estrategia similar en la lucha contra la “vespa velutina”.
Aunque su apogeo tiene lugar entre finales de agosto y septiembre, momento idóneo para la visualización del número de individuos y análisis y evaluación del problema, su ciclo vital comienza en primavera, cuando las reinas salen de sus escondrijos de hibernación para construir una pequeña estructura en la que depositan cinco huevos de los que nace un grupo de obreras que las ayudan a hacer un gran nido, de un metro de diámetro y forma de balón elaborado de celulosa (papel) en las copas de los árboles, colgado a cierta altura,  en el que se desarrolla el resto de la colonia, de hasta 1.500 avispas trabajadoras. Algunos huevos dan lugar a zánganos que fecundan a las nuevas reinas, que abandonan el nido para pasar el invierno resguardadas y crear nuevas colonias la primavera siguiente.
Lo ideal sería extremar esfuerzos en inspecciones y cuarentenas en puertosmarítimos de toda Europa y en el hallazgo de una “feromona sintética” lo suficientemente potente como para atraer y capturar de forma masiva ejemplares de la avispa asesina y así reducir drásticamente su población, ya que no erradicarla por completo, en España.
By Lola Moreno, poeta y ensayista.

 

3 Respuestas

  1. ¿Cómo mezcláis política y economía con temas anecdóticos?

    Binomio

  2. Te comento que el blog es sobre el Nordeste asiático, que lleva poco tienpo y abarca Cultura, Sociedad, Política, Deportes, Economía, Ciencias, etc.
    Espero que siga viendolo, hay poco en España.
    Saludos .
    Santiago Castillo.

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