La lucha hegemónica de China y EEUU por el liderazgo mundial tras el coronavirus (II)

Reunión bilateral China-EEUU en Pekín, noviembre de 2017. | Casa Blanca

Madrid. Pero la COVID-19 deja caídas históricas y espectaculares de PIB y recesión en países desarrollados, como en Francia con un -5,8 %; Italia -4,7 %; EEUU -4,8 %; China -6,8 % y Corea del Sur -1,4 %. Y pese al hundimiento económico por la pandemia ya países como China y Corea del Sur, con un descenso de infectados mínimo, han empezado a ver cómo reactivar sus economías con la meta de ir dando normalidad al nuevo periodo que se avecina.

Desde el punto de vista político, la imposición ideológica en la solución global de los problemas que ha acarreado la pandemia está destinada al fracaso. Sin embargo, China, que impuso un silencio sobre lo que se avecinaba con el virus en la ciudad de Wuhan, epicentro de la pandemia y que posteriormente ha visto la gravedad del asunto, ha creado desconfianza en Occidente y al mismo tiempo va a acentuar una nueva guerra económica y política con EEUU en la que terceros países no quedarán impunes.

Nadie va a descubrir que en China falta información y toda crítica que venga de Occidente será para reforzar al gobierno chino, pero la realidad es que va a estallar una guerra ideológica entre las dos primeras potencias del mundo con disputas comerciales, tecnológicas, territoriales y políticas que van a ir en aumento a lo largo de todo el presente año.

De momento, el próximo 22 de mayo los 3.000 diputados de la Asamblea Nacional Popular china (ANP, Parlamento) celebrarán en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín la derrota de un virus que obligó a retrasar la cita política del año y que servirá para exteriorizar una normalidad en el país, paralizado por el coronavirus, y que se suspendió a mediados de marzo por la pandemia.

La vida en China está mejorando, pero tanto esta asamblea de la ANP como la “victoria” sobre el virus, pese a cierto escepticismo en Occidente y el control de redes y de la información, aunque los chinos no tienen toda la necesaria, esta reunión política reforzará al presidente Xi Jinping y al Partido Comunista de China (PCCh), columna vertebral del control del Ejecutivo del “gigante asiático”. Y  en China se dice que hay más de “un millón de infectados en Estados Unidos, lo que sirve para demostrar que no es una superpotencia”. 

No obstante, nos guste o no, pese a sus errores, la realidad es que interesa que la economía china vaya bien, pues cuando se resfría, sus consecuencias son notorias y hace al mismo tiempo que el país sea imprescindible para la recuperación mundial, pero otra cosa es la desconfianza originada en Occidente por silenciar la gravedad de la pandemia en Wuhan, pero el enconamiento entre EEUU y China sólo acaba de empezar, aunque ya a mediados de marzo Pekín expulsó a varios corresponsales estadounidenses.

China tiene que volverse a ganar la confianza mundial y no lo va a tener fácil en todos los órdenes, empezando con ese enorme macro-proyecto de las Nuevas Rutas de la Seda, y tal vez sería interesante que ahora que se celebra la ANP sus propios miembros reflexionen en distintas coyunturas políticas y económicas para idear algunas reformas como dicen los expertos la de “acceder a una mayor cuota del mercado para los negocios privados” y así estimular la economía y el mercado de trabajo, lo que serviría para crear otras infraestructuras acorde con los nuevos tiempos y siempre y cuando la globalización no muera por culpa del coronavirus. 

Y claro que las voces discrepantes en China sobre la gestión de Ejecutivo en combatir la pandemia han sido investigadas, silenciadas a causa de los reproches y desacuerdos habidos, y obviamente todo esto molesta al Partido Comunista Chino, que ve en la calle cierto distanciamiento, nunca revelado, pero sí vital para lograr una mayor confianza en Occidente, un asunto que Pekín diplomáticamente tendrá que trabajarlo.

De esta forma, por el coronavirus, el prestigio de China, con sus aciertos y fallos, ha salido más reforzado en esta crisis de la pandemia en comparación con Estados Unidos, que lo ha hecho fatal en todos los órganos, y de ahí también que la nueva realidad económica mundial va a tener en China una mayor relevancia. Trump desde que llegó al poder no hay día que debilite al “imperio” y tenía razón: “América primero”, pero que si sigue así la colocará en último lugar y obviamente el “gigante asiático” lo está bien aprovechando. 

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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1 respuesta

  1. Avatar Ricardo Santiago dice:

    En ésta guerra bacteriologica que estamos viviendo, el gran perjudicado es la globalizacion. A partir de ahora, cada país tratará de depender menos del exterior, y procurará abastecerse así mismo. Tarea difícil, pero no imposible. El recelo social, no sólo va a existir entré las personas, sino también, entré los países.

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