Una guerra en la península coreana supondría la desaparición del régimen norcoreano

Madrid. Los tambores de guerra no dejan de sonar en la península coreana, Pyongyang no detiene su estrategia amenazante, la cual va en aumento ahora con un inminente lanzamiento de misiles, pero si se desatara un conflicto bélico la desaparición del régimen norcoreano sería definitiva.

Una guerra con Corea del Sur o un ataque nuclear a EEUU es imposible salvo que Kim Jong-un y su numeroso Ejercito (1,2 millones de soldados) deseen un suicidio colectivo ante su inferioridad  militar, pero a este conato de suicidio bélico se ha unido de forma temporal –sería un colapso económico monumental si fuera definitivo- el cierre del complejo industrial fronterizo de Kaesong,  clave para las finanzas norcoreanas, que genera un comercio anual de unos 2.000 millones de dólares. Otra maniobra propagandística de Pyongyang que perjudica gravemente a su economía.

John Kerry, secretario de Estado EEUU, y la
presidenta de Corea del Sur,  Park Geun-Hye
De momento, no se han detectado señales de un lanzamiento inminente de misiles, incluso imágenes tomadas por satélites muestran que Corea del Norte no ha movido las plataformas de lanzamiento de misiles desde hace días, aunque, según fuentes oficiales surcoreanas, Pyongyang mantuvo recientemente en movimiento en la provincia de Hamgyong (sur del país) otras cuatro plataformas móviles, pero ahora se encuentran detenidas.No obstante, Kim Jong-un hará con bastantes posibilidades un lanzamiento de misiles de medio alcance para -entre otras necesidades- calmar su ansiedad provocativa y seguir sumando puntos con vistas a lograr sus objetivos como reforzar y consolidar su poder, además de llegar a acuerdos con Estados Unidos, incluso ha habido rumores de encuentros secretos entre representantes estadounidenses y norcoreanos en Washington.

Sin embargo, expertos japoneses han afirmado que si Corea del Norte decidiera una guerra –como viene insistiendo hace tiempo- China no intervendría y no tendría su apoyo tal como ocurrió en la guerra intercoreana (1950-53), cuyo conflicto originó la muerte de más de 50.000 estadounidenses, dos millones de coreanos y más de medio millón de chinos, entre ellos el hijo mayor de Mao Zedong, Mao Anying, según distintas fuentes.

Pekín está bastante enfadada con Pyongyang por sus lanzamientos de misiles y su última prueba nuclear (12 de febrero) y hay rumores que señalan que recientemente un enviado especial chino a Corea del Norte no sólo no fue aceptado sino que recibió críticas por parte del régimen comunista que no perdona –desde la etapa de Kim Il-sung- como el “gigante asiático” reconoció a Corea del Sur en 1991, ya cuando el mundo había cambiado con la caída del Muro de Berlín.

 

John Kerry y el presidente de China, Xi Jinping
Japón ha puesto en alerta a sus Fuerzas de Autodefensa para detectar cualquier movimiento sospechoso que venga de Corea del Norte, ha intensificado la búsqueda de información, sobre todo cuando Pyongyang amenazó con destruir ciudades niponas como Tokio, Osaka o Kioto, mientras Corea del Sur está preparada en estado de alerta ante cualquier ataque norcoreano.Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han desplegado barcos y baterías con sistemas de defensas antimisiles para interceptar cualquier potencial ataque y Corea del Sur se encuentra en el tercer nivel más alto de alerta de un total de cuatro -“amenaza vital”- ante los preparativos del lanzamiento del misil por parte de Pyongyang.

En medio de toda esta tensión que viene originando Corea del Norte desde el lanzamiento del misil de largo alcance “Unha-3”, el 12 de diciembre de 2012, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se encuentra en la zona donde ha pedido a China que sea más firme contra Corea del Norte, a la vez que ha ofrecido diálogo a las autoridades norcoreanas, tal como viene haciendo la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, pese a ser contundente en el sentido de que responderá de forma inmediata a cualquier provocación de Pyongyang, pero el régimen norcoreano considera la oferta de Seúl de “estratagema astuta y de cáscara vacía”.

EEUU y Corea del Sur tienen indicios que Corea del Norte podría lanzan un misil de alcance medio, tal vez un Musudan, que puede llegar entre 3.000 y4.000 kilómetros, alcanzando a Corea del Sur, Japón y la isla estadounidense de Guan, en el Pacífico, pero todo hace suponer que este inminente lanzamiento caerá en el mar del Este, dado que un fallo técnico supondría una catástrofe de consecuencias imprevisibles.

No obstante, el Pentágono estadounidense no cree que Corea del Norte haya desarrollado capacidad suficiente para montar un misil nuclear, pero si reconoce sus avances tecnológicos.

Pese a que EEUU ha recibido algunas críticas por el envío de bombarderos B-52 y B-2 a Corea del Sur para participar en ejercicios militares conjuntos, ya que con ello se eleva la tensión, dicen expertos, lo que sirvió a Pyongyang a subir sus amenazas con el anuncio de declaración de un “estado de guerra” con Corea del Sur, China tiene un gran potencial “para calmar a Corea del Norte”, subrayó Kerry, en Seúl, advirtiendo que no permitirá que el régimen norcoreano se convierta en una potencia nuclear.

En suma, un país que desde Kim Il-sung lo fundara solo ha vivido hasta hoy en un permanente estado bélico sin cambios, con un servicio militar obligatorio de nueve o diez años y donde la modernidad y el progreso no tienen cabida en una sociedad que vive de espaldas a la realidad, mientras sus dirigentes políticos y militares se benefician de todos los adelantos que se producen en el mundo actual.Han transcurrido algunas fechas prevista para el lanzamiento de misiles. El 15 de abril era una de ellas que recuerda el 101 aniversario del nacimiento del abuelo de Kim y fundador de la nación, Kim Il-sung, fallecido en 1994, y ahora el país celebra por todo lo alto, pero todo parece indicar que será el 25 de abril como la más probable, que coincide con la fundación oficial del Ejército Popular en 1932. Pero también puede valer cualquier fecha que nadie sospecha teniendo en cuenta la singularidad existente entre el “juche” y el hermetismo norcoreano.

Mientras el régimen norcoreano siga con ese monumental culto a la personalidad, donde sus ciudadanos sólo han conocido a la dinastía de los Kim desde la fundación del país, en 1948, cultivando el actual sistema de castas (Songbun) o destinando el 16 por ciento de su PIB a las Fuerzas Armadas, Corea del Norte está y seguirá estando condenada a la hambruna, donde seis de sus 24 millones de norcoreanos pasan hambre, y al más absoluto ostracismo en un mundo global cada vez menos fronterizo, al menos desde el punto de vista económico.

Nadie cree que Corea del Norte lleve a cabo ningún ataque, lo preocupante es que la  alta tensión existente o un mínimo error de cálculo originen una chispa que dé lugar a un incendio difícil de apagar.

De momento, el régimen norcoreano van ganando sus batallas mediáticas, quizás hasta julio, 60 aniversario del fin de la “guerra intercoreana”, pero la vuelta a las conversaciones a seis bandas (EEUU, China, Rusia, Japón y las dos Coreas) para la desnuclearización de la península coreana a través del diálogo y de la paz, tal como han coincidido el presidente chino, Xin Jinping, y John Kerry, será la mejor garantía del presente y futuro de Corea del Norte.

By Santiago Castillo
Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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3 Respuestas

  1. Hola:
    ¿No cree usted que es demasiado arriesgado afirmar algo que no sabe se va a ocurrir o no? ¿Tiene acaso una bolita de cristal?

    Martina

  1. 5 noviembre, 2013

    […] Por otra parte, el reciente hundimiento en octubre pasado de dos buques de guerra norcoreanos en aguas al este del país frente a la ciudad costera de Wonsan cuando estaban haciendo maniobras en el mar del Este (mar de Japón) con una alta cifra de víctimas, según el rotativo surcoreano “Chosun ilbo”, demuestra hasta que punto la maquinaria militar de Corea del Norte es muy antigua y ahora el régimen lo que debe hacer son cambios económicos y políticos y dejar de destinar el 16 por ciento de su PIB a las Fuerzas Armadas. […]

  2. 2 diciembre, 2013

    […] en el mundo, con un ejército permanente, no sólo supondría tensiones a China sino también a Corea del Sur por disputas […]

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