Terminan las protestas de la “revolución de los paraguas” en Hong Kong pero sin un fin definitivo

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Madrid. Pese a concluir el fin de las protestas en Hong Kong, la “revolución de los paraguas”, que llegó a reunir a más de cien mil personas en las calles, da por concluida la primera ronda de desobediencia civil, que por ahora no ha logrado concesiones importante del Gobierno de la antigua colonia británica y que todo hace suponer que puede desencadenarse más movimientos políticos próximamente.

Hay que tener en cuenta que el fin de las protestas fueron dos empresas de transporte público y un edificio privado quienes lograron órdenes judiciales para completar el desalojo, lo que sirvió después para que las autoridades aprovecharan la situación y con ello poner fin al desalojo de la céntrica zona de Admiralty tras dos meses de ocupación.

De esta forma, bajo el grito de “volveremos” o “esto es sólo el principio”, fueron expulsados los 209 detenidos durante la operación de liquidación del campamento, que luego fueron puestos en libertad.

Uno de los líderes de la asociación de estudiantes Scholarism y cabeza visible de las revueltas, Joshua Wong, señaló que no hay un plan a corto plazo que implique la desobediencia civil y reiteró que seguirá pidiendo la reapertura del diálogo con el gobierno de la isla sobre el proyecto de reforma electoral.

De momento, el gobierno de Hong Kong, que optó por no tomar protagonismo activo durante los 75 días que ha durado la ocupación de las calles, tiene ahora qué decidir sobre los detalles de la reforma electoral que originó la campaña de desobediencia.

Pese a que los manifestantes no lograron acercamiento alguno a las autoridades locales ni al Gobierno central de Pekín, cuyo objetivo sigue radicando en la libre elección de candidatos a la jefatura de la isla para las elecciones de 2017, todos coinciden (estudiantes, políticos, analistas y expertos) en que Hong Kong ya no es la misma.

Un movimiento de protesta que ha sido considerado posiblemente como el mayor reto a las autoridades de China desde los sucesos de Tiananmen en 1989 y que ha generado una posible nueva generación de jóvenes políticos. Una situación política, en definitiva,  que debería suponer un buen ensayo de libre democracia de cara a futuros retos políticos para la segunda mayor economía del mundo.

 Santiago Castillo, periodista, escritor, director de Asianortheast y experto en la zona

 

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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