Taiwán sigue acaparando el nuevo foco de tensión entre China y EEUU

Tsai-Ing-wen, presidenta de Taiwán

Madrid. Taiwán sigue ocupando su importante espacio geopolítico-mediático en un mundo cada vez más global en el que EEUU y China pugnan por el liderazgo mundial y ahora que parece que la península coreana, pese al “impase” en las conversaciones entre Pyongyang y Washington, anda más en calma, surge de nuevo, y no será la primera vez, la preocupación por ver cómo la antigua isla de Formosa sigue acaparando el foco de tensión en la zona.

Una nueva realidad en la región que no traspasará, de momento, más allá de la retórica mediática y de la constante política de “presión” que viene haciendo la República Popular China hacia la República China (actual Taiwán) y con una “vigilancia”, aunque más flexible que en tiempos pasados de su valedor y aliado principal como son los Estados Unidos.

El presidente chino, Xi Jinping, viene reiterando con más ahínco que en etapas precedentes que Taiwán es parte del territorio chino y que no descarta usar la fuerza para incorporarlo a la “gran china”, pero este tipo de advertencias quedan lejos de la realidad, dado que muy pocos creen posible que Pekín vaya más allá de las palabras en el corto plazo y emprenda una operación militar contra Taiwán.

Por su parte, EEUU ve que el empeoramiento de la crisis política entre Pekín y Taipéi no lo tiene tan firmemente controlado, dado que el apoyo de Washington a Taiwán es menos “contundente” que antes, aunque eso sí, EEUU sigue siendo el máximo protector de la seguridad da la isla, pero los tiempos han cambiado y el “gigante asiático” se ha convertido en un competidor muy serio económica y estratégicamente que obliga a la Administración estadounidense a no quedarse con los “brazos cruzados” para evitar “sorpresas mayores”.

El principal problema que pudiera tener Taiwán en relación al apoyo y acercamiento de EEUU hacia Taipéi radicaría en un hipotético triunfo del actual opositor del partido político del Kuomintang o KMT, que tradicionalmente es más cercano a las tesis de Pekín, ganador de las pasadas elecciones municipales de noviembre de 2018, y que en los comicios presidenciales de 2020 el pueblo taiwanés decidirá con su voto si quiere mejorar sus relaciones con la República Popular China o en su caso mantener en el poder a la actual presidenta del país, Tsai Ing-wen, del actual gobernante Partido Demócrata Progresista (DPP-independentista).

La presidenta Tsai mantiene que China es una amenaza para la democracia isleña y la mundial y viene condenando que las interferencias de Pekín en los asuntos internos de Taiwán están destinados a crear divisiones internas y perjudicar a la democracia.

«Espero que Estados Unidos pueda dejar claro a un alto nivel que considera que la seguridad de Taiwán es vital para la defensa de la democracia», explicó recientemente tras la celebración en Taipéi del 40 Aniversario de la Ley de Relaciones de Taiwán con EEUU, promulgada en 1979 por Washington, tras romper los lazos con la isla para establecerlos con China.

China sabe que EEUU se opone a la reunificación dado que ello fortalecería la posición de Pekín en esta situación con la isla, y sabe también Washington no va a quedarse al margen de los asuntos del estrecho con Taiwán bajo su influencia y que le puede servir para frenar la hegemonía china en la zona y además también conoce que Estados Unidos no abandonaría a Taipéi a su suerte, mantendría con ella estrechos lazos no oficiales y se comprometía a ofrecerle ayuda militar, en caso de ataque chino, por ahora muy improbable.

De hecho, Estados Unidos apoya una mayor participación de Taiwán en organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), Interpol o la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), a lo que China se opone con su actual presión hacia la isla, e incluso su oposición es con denominaciones no oficiales, un aspecto que no ha dejado de hacer desde que llegara a la presidencia Tsai Ing-wen en 2016, contraria a las tesis chinas de “un país, dos sistemas”.

Mientras Tsai Ing-wen asegura que los ejercicios militares de China en los alrededores de la isla no intimidan a Taipéi, donde al parecer las fuerzas chinas enviaron un gran número de buques y cazas a la zona, EEUU ha intensificado sus patrullas en el estrecho de Taiwán y ha anunciado más ventas de equipos de defensa a la isla por unos 48 millones de euros.

En definitiva, las elecciones presidenciales de Taiwán en 2020 marcarán el nuevo rumbo político de la isla, en unos comicios en los que Tsai Ing-wen tratará de buscar la reelección o será el Kuomintang (KMT), quien obtenga la victoria y con ello su estrechamiento con China.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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