La Asean concluye con más problemas que soluciones

Madrid. EEUU y China evidenciaron en Bangkok durante la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) sus profundas diferencias comerciales sobre la imposición de nuevos aranceles a Pekín, además del conflicto en las reclamaciones soberanistas del “gigante asiático” en el mar de China Meridional, que junto a las tensiones económicas entre Corea del Sur y Japón tras retirada de Seúl de su lista de socios comerciales preferentes marcaron el final de una Asean con nuevos litigios en Asia.

Las desavenencias entre China y Estados Unidos han marcado desde el comienzo de la cumbre en Bangkok de ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN y sus socios, en una cita que desde  1993 participan potencias como China, EEUU, Japón, Rusia, Australia o la Unión Europea.

«Durante décadas China se ha aprovechado del comercio a costa de EEUU y de otros países en Asia. Esto tiene que acabar. El presidente (estadounidense, Donald) Trump dice que lo arreglará. Y arreglarlo requiere determinación», señaló el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y en su reunión con su homólogo chino, Wang Yi, en Bangkok, dentro de la guerra comercial entre ambos países que con los nuevos aranceles a productos chinos ha supuesto que el yuan rompiera la barrera psicológica de las siete unidades por cada dólar, lo que no ocurría desde abril de 2008.

Las declaraciones Pompeo fueron precedidas por el anuncio hecho previamente por Trump sobre la imposición de tarifas arancelarias del 10 por ciento sobre importaciones chinas valoradas en 300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre próximo.

Por su parte, Wang Yi rechazo la política proteccionista estadounidense y apuntó que este no es el «camino correcto» para resolver las tensiones entre los dos países y agregó que «añadir tarifas no es definitivamente una manera constructiva de resolver las fricciones económicas y comerciales».

Al mismo tiempo, algunos países de la ASEAN expresaron durante la cumbre su «preocupación por las medidas de represalias» económicas anunciadas por EEUU y reafirmaron su compromiso con el libre comercio, en una clara advertencia al proteccionismo de Donald Trump.

Otro de los asuntos tratados fue el respaldo a la desnuclearización de la península coreana, donde Pompeo se mostró «optimista» en que su país y Corea del Norte retomen el diálogo pronto, aunque sin especificar fecha, después de que esta semana pasada el régimen de Kim Jong-un probara un nuevo sistema de lanzacohetes teledirigido, que Washington no lo ha valorado negativamente. Incluso China mostró apoyo a la continuación de las conversaciones entre EEUU y Pyongyang ofreciendo su disposición a la vuelta de los encuentros.

Japón y Corea del Sur constataron en el foro de la Asean, en Bangkok, sus tensiones después de que Tokio aprobara la retirada de Seúl de su lista de socios comerciales preferentes, que ha servido para ratificar la preocupación de Corea del Sur ante el cambio comercial nipón tomado, según dice la diplomacia surcoreana, de manera «unilateral» con respecto a su país.

Ambas cancillerías se reunieron en Bangkok pero sin avances y con la amenaza surcoreana de «revisar los acuerdos de cooperación» con Tokio si finalmente se sacaba a Seúl de la lista de socios comerciales prioritarios, como finalmente así ha sucedido en medio de una crisis entre los dos países que atraviesan uno de los peores momentos de las últimas décadas debido a un litigio relacionado con las compensaciones a trabajadores surcoreanos esclavizados durante la colonización nipona.

En aparente respuesta a una decisión judicial surcoreana que ordenaba a compañías japonesas indemnizar a los trabajadores afectados y a sus familiares, Tokio comenzó a aplicar el pasado 1 de julio restricciones sobre materiales químicos básicos que adquieren compañías surcoreanas para fabricar pantallas y chips de memoria.

La medida fue recibida entre quejas de la industria y del Gobierno surcoreano, que también anunció su intención de recurrirla ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) si Tokio no responde a sus llamadas para negociar una salida.

La decisión, que entrará en vigor el próximo 28 de agosto, supone que en la práctica Corea del Sur deje de tener acceso a procedimientos simplificados para la compra de materiales y tecnología de origen japonés susceptibles de uso militar, un estatus del que disfrutaba desde 2004 junto a otros 26 países, entre ellos EEUU, Reino Unido, Argentina, Alemania o Australia.

Por otra parte, otra de las importantes decisiones de la cumbre de la Asean fue que lo diez países miembros ASEAN señalaron que no quieren convertirse en el vertedero del mundo, después de que naciones de la región enviaran contenedores con desechos de manera ilegal de vuelta a países como Canadá, Francia o España.

Los miembros del organismo firmaron en junio pasado una declaración para combatir la basura, en especial los productos plásticos, que acaba en los mares de esta región, donde se hallan algunos de los países que más plásticos desechan a las aguas. Y desde que China prohibiera a finales de 2018 la importación de residuos plásticos no reciclables, el tráfico se desvió en gran parte a países del Sudeste Asiático.

La ASEAN no dejó en el tintero las tensiones entre EEUU y China ante las reclamaciones soberanistas de Pekín en el mar de China Meridional, una zona rica en recursos naturales que también demandan otros cinco países del organismo.

China, principal socio comercial de la ASEAN, negocia desde hace varios años un Código de Conducta para proveer de paz y estabilidad en la zona, cuyo control se disputa con Filipinas, Malasia, Brunei y Vietnam, además de Taiwán y con varios conflictos que también afectan a las islas Spratly o las Paracel.

La ASEAN, creada en 1967, la forman Birmania, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam y esta reunión ha servido para analizar los avances económicos del bloque, que acumula una población de 630 millones de personas y un  Producto Interior Bruto de 2,5 billones de dólares.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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