Kim Jong-un se enfada con la prensa conservadora y suspende la reunión de familias entre las dos Coreas

Madrid. El líder norcoreano, Kim Jong-un, a pesar de su juventud y de haber vivido varios años formándose en Suiza, no ha asimilado aún la importancia que juega la prensa libre, y su enfado por la difusión de asuntos relacionados con su actual esposa ha servido, según medios nipones y surcoreanos, para suspender la reunión prevista de familias separadas entre las dos Coreas y a la vez mostrar una vez más su temor a todo lo que venga del mundo libre.
Kim Jong-un junto a su esposa
Varios asuntos han salpicado en las últimas semanas la aparente tranquilidad del Kim Jong-un, que han sido reflejados en medios calificados de conservadores como el The Wall Street Journal, el japonés  Asahi Shinbun o el surcoreano Chosum ilbo.
Estos tres medios han sido con sus respectivas publicaciones el detonante del enfado de Kim Jong-un, en especial del Ashai Shinbun, el segundo en circulación de Japón, acusado por los conservadores nipones de izquierdas, pero a la vez esta le reprocha su conservadurismo, ha coincidido con el conservador Chosun ilbo en vincular a Ri Sul-joo, actual esposa de Kim Jong-un, con el grupo musical Wang Jae-sam, donde su ex amante Hyun Song-wol fue ejecutada recientemente por vender vídeos de contenido pornográfico a través de este grupo.
La ex amante del líder norcoreano junto al resto del grupo musical hicieron y vendieron vídeos de contenido pornográfico en China ganando mucho dinero, pero las sospechas de la difusión de estas informaciones, dicen fuentes norcoreanas no confirmadas, puede venir de los servicios secretos surcoreanos, y entonces Kim Jong-un en medio de una fuerte rabieta decide suspender la reunión de familias separadas que ya estaba prevista celebrarse.
Una decisión fuera de lugar dado el enorme perjuicio que supone para familias de ambas partes con miembros ya muy mayores y cada vez con más dificultades para verse, acercarse y acariciar sueños que la división de la península coreana les han impedido cumplir y sobre todo cuando Corea del Norte siempre pone más trabas a estas citas llenas de recuerdos, dolor y sentimientos muy fuertes.
Corea del Norte ha mostrado siempre más reticencias en las reuniones de familias separadas, pues Pyongyang sabe que en esos encuentros los familiares que vienen de Corea del Sur llevan regalos, detalles de toda clase, pero sobre todo medicinas que no hay en la otra parte, cuyo régimen siempre hace una pormenorizada selección de las familias norcoreanas que deben reunirse con las surcoreanas certificando la enorme diferencia existente entre las dos Coreas.
Pero tampoco ha sido ajeno el joven líder al The Wall Street Journal cuando el pasado 20 de septiembre publicó que el Gobierno norcoreano decidió reducir la presencia de los hijo de diplomáticos norcoreanos en el extranjero (Occidente) por cuestiones de presupuesto, pero en realidad es por la posible información-educación que puedan captar o recibir en países con sistemas democráticos con el temor de “contaminar” a Corea del Norte.La educación a la que tienen acceso en el extranjero les da más opciones de conocer mejor la realidad del mundo y entonces el “juche” podría peligrar, de ahí que la estabilidad del régimen siga su curso como viene ocurriendo desde la fundación de Corea del Norte en 1948, un país, pese a la cercanía con la zona fronteriza de Panmunjom, a 167 kilómetros de Pyongyang, donde no se puede captar ningún aparato de radio de onda corta, nadie sabe lo que ocurre más allá de sus fronteras en comparación con la dos Alemanias, donde los del este si oían lo que ocurría en el oeste.

Precisamente, una hija de un alto dirigente norcoreano que trabajaba en China se exilió a Corea del Sur y ese “miedo a lo que venga de fuera” es lo que ha determinado que el régimen comunista obligue a –en proporción al número de hijos- los diplomáticos a enviarlos a Corea del Norte alejándolos de sus padres en los países donde cumplen sus misiones de trabajo. En suma, Kim Jong-un no quiere que los jóvenes hijos de diplomáticos norcoreanos en el extranjero se beneficien de los sistemas políticos diferentes a Corea del Norte.

De esta forma, los propios diplomáticos norcoreanos se han quejado al Gobierno de Pyongyang por esta medida de “quitarles” a sus hijos. Incluso Kim Jong-il en 2007 anuló esta ley ante tanta queja, pero Kim Jong-un la ha reactualizado, lo que ha supuesto que el descontento sea mayoritario en el cuerpo diplomático, mientras los expertos dicen que el joven Kim no conoce bien la estrategia de la política internacional.

El citado rotativo estadounidense habla de al menos de 3.000 los hijos de diplomáticos afectados por esta rigidez de la política norcoreana en unos 50 países del mundo.

Kim Jong-un sabe que esta política no le conduce a ningún sitio y el país no puede progresar ya que con la educación imperante del propio régimen es imposible que Corea del Norte salga de su subdesarrollo y debería tomar ejemplo de lo que ya hizo Vietnam y lo que están haciendo Camboya y Birmania (actual Myanmar).

Por otra parte, es significativo que Corea del Norte tratara recientemente en Londres la vuelta a las conversaciones a seis bandas (China, EEUU, Rusia, Japón y las dos Coreas) para la desnuclearización norcoreana con el ex enviado nuclear estadounidense Stephen Bosworth y otros expertos nucleares en un seminario celebrado en la capital británica.

Además, China que sigue presionado a Corea del Norte para su desnuclearización, espera ver más contactos directos entre EEUU y Corea del Norte y así aliviar las tensiones en la zona, pero está muy claro que la única vía, de momento, para ya no sólo  resolver el tema nuclear sino para que el país pueda sentar las bases de un cambio “político” pero en especial económico que contribuya a elevar el nivel de vida de sus 24 millones de ciudadanos  pasa inexorablemente por las conversaciones a seis bandas.

By Santiago Castillo, periodista y escritor, experto en asuntos del Nordeste asiático

 

 

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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2 Respuestas

  1. 4 noviembre, 2013

    […] y debe mirar a las políticas de desarrollo económico con resultados muy positivos en la antigua Birmania (actual Myanmar) o en la propia […]

  2. 20 noviembre, 2013

    […] no olvidan el inmenso daño que hicieron los 175 obuses que cayeron sobre la población y que a punto estuvo de provocar una nueva guerra entre las dos […]

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