Japón propaga el lanzamiento de nuevos uniformes a favor de la inclusión del colectivo LGBT

Madrid. Los uniformes escolares en Japón, donde la mayor parte de la población recurre a la educación pública hasta la secundaria, son popularmente conocidos por sus conjuntos militares y de marinero, con pantalones, cuello alto y ocasionalmente gorro para ellos y faldas y lazos para ellas y ahora todo hace indicar que esta peculiaridad tiene los días contados.

Cada vez hay más escuelas e institutos en Japón que están terminando con esta modalidad, con la idea fundamental de evitar herir la sensibilidad de los menores cisgénero o de aquellos que pretenden huir de las construcciones tradicionales de género, recogen medios nipones.

De hecho, se llegó a plantear que se dejase de llevar uniforme en los centros de educación pública, pero la idea se desechó debido a que cerca del 90 por ciento de los japoneses encuestados, incluyendo padres y alumnos, preferían tener uno, ha recogido The Japan Times.

Por ello, “pensamos que sería mejor dejar que los alumnos lleven algo con lo que se sientan cómodos en el caso de que tengan que lidiar con venir al colegio en uniforme”, ha declarado al mismo medio el vicedirector del instituto de Kashiwanoha (Chiba), Koshin Taki.

La encargada de realizar los uniformes para Kashiwanoha, la empresa Tombow, lleva elaborando este tipo de indumentaria con el colectivo LGBT en mente desde 2015, mismo año en el que el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón lanzó una notificación animando a los centros educativos a que prestasen atención a ciertas minorías sexuales y su forma de vestir, peinados y usos del baño.

Diseñadores de la compañía han señalado que siguen las peticiones de varios estudiantes del colectivo LGBT, el movimiento social y político que lucha contra la discriminación y homofobia, quienes en entrevistas han declarado preferir atuendos que no diferencien claramente las formas masculinas y femeninas, como pueden ser las curvas.

Grupos de padres, estudiantes, profesores y miembros del comité académico se están encargando asimismo del diseño de estos nuevos uniformes, con la base de ser respetuoso con el colectivo LGBT y que las chicas puedan optar a llevar pantalón si así lo desean, ya que lo consideran más “práctico y abrigado” de cara al invierno. Otra pauta es el uso mayoritario del uniforme deportivo, salvo para ciertas ceremonias o eventos formales.

De este modo, se están optando por la elección de colores y patrones neutros, que puedan resultar igualmente válidos para cualquier alumno. Es el caso de un instituto en la prefectura de Fukuoka, que de cara al curso de 2019 pretende haber integrado las americanas en lugar de los cuellos altos y trajes de marinero actuales.

“Aunque los uniformes no sean el único factor que los atormenta, sí es un elemento significativo que están obligados a llevar todo el tiempo”, ha comentado al respecto el director de FRENS, una ONG que apoya el movimiento LGBT, Anri Ishizaki, quien ha añadido que el incremento de opciones que se ofrecen a los estudiantes puede añadirles mayor sensación de comodidad e inclusión.

El Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología realizó una encuesta en 2014 entre varios alumnos de la escuela elemental a secundaria repartidos por todo Japón, donde se estableció que solo cerca del 20 por ciento de los 606 consultados sobre la disforia de género han llegado a admitir su identidad sexual a sus compañeros, mientras que otro 60 por ciento seguía ocultándolo.

El mismo organismo incluyó en marzo de 2017 al colectivo LGBT en su nueva política nacional de prevención de la intimidación, además de lanzar en 2016 una guía dirigida a maestros y profesores sobre esta materia, con el objetivo de orientar sobre este asunto a la sociedad e intentar disminuir las acusaciones de acoso y maltrato dentro de los centros educativos.

La directora de la ONG Human Rights Watch en Japón, Kanae Doi, declaró durante el lanzamiento de la nueva política nacional de prevención de la intimidación que suponía “un importante paso para garantizar una igualdad de acceso a la educación a todos los niños japoneses”.

Ana Alonso Giménez

Ana Alonso Giménez

Licenciada en Historia (especialidad en antropología), directora de Fantasy Cloud S.L y colaboradora en varios blogs que versan sobre Japón

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