Japón celebra elecciones para ratificar su programa político y económico

Madrid. La entrada en recesión de la economía de Japón por cuarta vez desde 2008 ha supuesto que el primer ministro nipón, Shinzo Abe, convocara elecciones legislativas el próximo 14 de diciembre para revalidar su política económica y las medidas antipopulares de la subida del IVA, cuyo incremento se ha aplazado hasta abril de 2017, pero a la vez con un claro tinte político para reforzar la imagen del país.

Abe quiere certificar en estos comicios amortiguar nuevas subidas del IVA, y que ha supuesto que el consumo se debilitara, mantener los estímulos económicos y reactivar las centrales nucleares del país. El consumo supone el 60 por ciento de la economía japonesa y el gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD) quiere que la subida impositiva de ese año sea menor en los bienes básicos y otros productos y servicios esenciales para no perjudicar precisamente al consumo.

Abe, que llegó al poder hace dos años, quiere garantizar con su programa económico el estado de bienestar en una sociedad que tiene en el envejecimiento de la población uno de sus mayores problemas y que también obviamente ha preocupado y mucho a Occidente esta caída del PIB en 0,4 por ciento en el tercer trimestre, que repercute en la recuperación de la economía mundial.

No obstante, el Banco de Japón (BoJ) consideró que la economía japonesa “continúa recuperándose moderadamente” pese a los últimos datos del PIB que han situado al país en recesión técnica.

Lo que pretende Abe es seguir con su política de reformas sin críticas, aspecto fácil para el primer ministro, cuyo partido, el Liberal Democrático, ostenta una cómoda mayoría en el Parlamento saliente -325 de 479 escaños-, en coalición con Nuevo Komeito y que le ha supuesto llevar a cabo su política económica sin apenas oposición.

Los malos resultados económicos por segundo trimestre consecutivo han sumido a la tercera economía mundial a una inesperada recesión que han sembrado las alarmas dentro y fuera del país, pues, por un lado, puede suponer trabas a la recuperación mundial y, por otro, cuando la Eurozona no despega hace que los temores a una mejor y rápida recuperación económica mundial se acrecienten.

Lo que está claro que en estos comicios del 14 de diciembre el primer ministro nipón desea mantener su apoyo a su plan económico conocido como “Abenomics”, sin olvidar otros dos aspectos claves en la recuperación económica del país como son el gasto público y un gran paquete de reformas estructurales, además de volver a encender el próximo año los reactores de las centrales nucleares del país,  paradas desde el accidente de Fukushima en 2011.

Abe quiere mostrar y convencer a su electorado que gracias al “Abenomics” la economía ha crecido con consecuencias positivas en las Pymes y en la zonas rurales, y con un importante objetivo en su nuevo programa como es reducir el impuesto de sociedades (que en Japón es uno de los más altos del mundo) desde el 35 por ciento actual hasta ubicarlo por debajo del 30 por ciento en los próximos años.

Todo hace indicar que Abe, con una aceptación del 44 por ciento y su partido de un 36,6 por ciento de apoyo popular, muy lejos de su principal contendiente, el Partido Democrático de Japón, con un 7,9 por ciento de popularidad, ganará los comicios del 14 de diciembre y con ello fortalecerá su propia imagen que tratará de que no se vea mermada en la política exterior donde tratará de mejorar las relaciones diplomáticas con China y Corea del Sur, deterioradas por la reciente revisión de la Constitución pacifista de Japón y por las distintas disputas territoriales con Pekín y Seúl.

Shinzo Abe quiere estar fuerte para así seguir haciendo su política, pero una reciente encuesta ha revelado que un 63 por ciento de los votantes no han entendido este adelanto electoral, pero el primer ministro si lo entiende cuando busca el apoyo a sus proyectos políticos y económicos.

El “Abenomics” no parece ser que esté resultado clave en el programa de reformas económicas impulsadas por el Gobierno del gobernante Partido Democrático Liberal (PDL), donde las medidas de estímulo monetario, flexibilización fiscal y las reformas estructurales no están dando los resultados que busca Shinzo Abe y ahora con este adelanto electoral lo que se propone el primer ministro es enderezar y encarrilar todo lo que tiene pendiente para la recuperación económica del país, pero sin certificación de que todo saldrá perfectamente.

Los datos de los próximos meses pueden resultar decisivos para Abe y sus reformas. El primer ministro aún goza de popularidad, mientras la oposición se encuentra dividida.

 Santiago Castillo, periodista, escritor, director de Asianortheast y experto en la zona

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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