Japón aprueba una polémica reforma militar

Madrid. La aprobación esta semana por parte del Parlamento nipón (Dieta) de una serie de reformas para que las Fuerzas de Autodefensa (FAD) puedan participar en operaciones militares en el extranjero ha creado polémica e inquietud dentro y fuera del país, que supone el fin a siete décadas de pacifismo tal como recoge su Constitución desde la Segunda Guerra Mundial, donde en el país la oposición y grandes manifestaciones han rechazado este decreto.

Desde la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial (SGM), el artículo 9 de la Constitución nipona impedía recurrir al uso de la fuerza para resolver conflictos internacionales, pero el objetivo prioritario del primer ministro japonés, Shizo Abe, reelegido en diciembre pasado por mayoría, era que su Gobierno aprobará una discutible reinterpretación de la Carta Magna.

La polémica aprobación del Gabinete de Abe ha originado que dentro de su país la popularidad Shinzo Abe se haya reducido por esta polémica reforma legal de su “Ejército” para que así pueda participar en operaciones en el extranjero, donde el 73,3 por ciento de los ciudadanos consultados no está de acuerdo, según la agencia Kyodo,  pero al mismo tiempo ha creado inquietud entre sus vecinos como China y Corea del Sur, países con los que tiene disputas marítimas.

Lo que está claro que Shinzo Abe perseguía desde hacía tiempo aprobar esta polémica ley que le permitirá defender a sus aliados, entre ellos a Estados Unidos, clave en la zona, si son atacados o participar en operaciones de seguridad de la ONU, así como enviar apoyo logístico y otros tipos de misiones de paz en el extranjero.

China ha pedido a Japón a que no abandone su política pacifista de los últimos 70 años, tras la aprobación de esta polémica reforma y su primer ministro, Li Keqiang, en su reunión con Shotaro Yachi, consejero de Seguridad Nacional japonés, en Pekín, quedó constatado que la relación entre los dos países aún sigue siendo compleja y difícil, en medio de las  nuevas tensiones surgidas a raíz de la aprobación de las nueva leyes nipona que fortalecerán el papel de las FAD (el Ejército establecido en Japón tras la SGM).

No obstante, al parecer en septiembre próximo chinos y japoneses se reunirían en Pekín después del desfile militar del día 3 de ese mes para celebrar los 70 años del final de la Segunda Guerra Mundial, un desfile, el primero que celebra China con este motivo, que han sido invitados líderes de todas partes del mundo, incluido Shinzo Abe, cuya presencia sería positiva para aliviar tensiones en la zona y, en especial, entre los dos países.

Toda esta nueva normativa de reforzar el papel de las Fuerzas de Autodefensa niponas despierta muchos recelos en países como Corea del Sur y China, que ya sufrieron las invasiones niponas antes de la  SGM y ahora tiene disputas marítimas con China por las islas Senkaku/Diaoyu, bajo administración japonesa, pero que las reclama Pekín, y con Seúl por la islas Dokdo/Takesima, controladas de facto por los surcoreanos y reclamadas por Tokio.

Pero incluso pese a los altibajos y escaramuzas por los asuntos de disputas territoriales, está lejos una nueva “guerra fría” en el Pacífico ya que predominan los intereses de los tres países, pues sólo los PIB de China, Japón y Corea del Sur totalizaron en 2012 hasta 15 billones de dólares, lo que supuso el 20 por ciento de total mundial registrado y un 70 por ciento del de Asia. Incluso en junio pasado,  los tres países celebraron en la capital china la octava ronda de reuniones sobre su Tratado de Libre Comercio (TLC) trilateral, a fin de resolver sus diferencias.

Los tres países tratan de eliminar los aranceles y liberalizar los servicios y la inversión, entre otros temas clave y todo hace suponer que en septiembre próximo volverán a reunirse en China para seguir con el avance de las negociaciones.

China cada vez es más importante a nivel mundial, el “gigante asiático” quiere potenciar su presencia internacional a lo largo de 2015, incrementar su cooperación con Rusia  y al mismo tiempo buscar un acomodo con EEUU, pero pese a la incertidumbre nipona con su nuevo protagonismo militar no está en los planes chinos, de momento, una contienda bélica con Tokio que suponga un gran “destrozo” para todos.

Por ahora, Japón usa el peligro de Corea del Norte ante cualquier ataque nuclear, además de ver que el auge militar chino también preocupa a Tokio y luego Shinzo Abe ha puesto su punto de mira en ayudar económicamente a países de Oriente Medio que combatan el yihadismo, es decir, argumentos más que suficientes para que el nacionalismo nipón considere necesario modificar su Constitución para convertir al país, además de ser ya la tercera economía del mundo, en una potencia militar.

Japón y Estados Unidos tienen un tratado de seguridad por el cual Washington está obligado a defender a su aliado si es atacado. Estados Unidos cuenta con cerca de 50.000 soldados en Japón, y bases militares en lugares estratégicos, incluida la isla de Okinawa, cerca del archipiélago que se disputan Tokio y Pekín y es obvio que China está empujando a Japón a modernizarse militarmente.

Shinzo Abe juega todas las bazas posibles, sabe las reacciones en su contra que tiene su reforma militar,  pero se apoya en EEUU, y además el primer ministro nipón tiene prisas por dejar todo muy controlado para cuando en 2016 en la localidad costera de Shima (centro de Japón), se celebre la cumbre de líderes del G7, todo el mundo haya digerido ya estas reformas de sus FAD.

Santiago Castillo, periodista, escritor, director de Asianortheast y experto en la zona

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. 1 septiembre, 2015

    […] En suma, el gobierno chino señala que el desfile militar no está dirigido contra ningún país específico, ni contra Japón ni contra el pueblo japonés, en el que entre 100.000 y 200.000 personas, según sus organizadores, se han manifestado este fin de semana en Tokio contra la polémica reforma legal que busca que las Fuerzas de Auto Defensa niponas (Ejército) puedan participar en operaciones en el extranjero, lo que prohíbe la actual Constitución pacifista tras la IISGM, y en contra de modificar el artículo 9 de la Carta Magna. […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso. Más información

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si continuas navegando en esta web aceptas su uso.

Cerrar