El líder norcoreano, Kim Jong-un, podría visitar Corea del Sur esta semana

El líder norcoreano, Kim Jong-un
El líder norcoreano, Kim Jong-un

Madrid. El sorprendente giro político Kim Jong-un en 2018 podría tener un colofón aún más extraordinario si el líder norcoreano visita Corea del Sur esta misma semana o a lo sumo antes de finalizar el finalizar el año, lo que catapultaría a unas posteriores relaciones con sus vecinos inéditas y nunca vistas desde la división de la península coreana en 1948.

Pese a que el Gobierno surcoreano ha negado, de momento, la posible visita de Kim Jong-un, los rumores sobre un viaje “fulgurante” similar al que hizo este mismo año a China para ver al presidente Xi Jingping tampoco es descartable.

Incluso, como señala la prensa surcoreana, podría llegar a hasta la isla surcoreana de Jeju, donde está enterrado su abuelo materno, pero oficialmente, otras fuentes señalan que al presidente Moo Jae-in, le gustaría una visita más notoria, lo que no se descarta que como muy tarde pudiera ser ya en 2019.

Lo que es obvio que la dos Coreas viven una “luna de miel” desconocida para los ciudadanos del Norte y Sur de la península coreana y será en 2019 cuando realmente se certifiquen más hechos que sólo favorecen a ambas partes pero con connotaciones políticas y económicas nunca vistas desde 1948 que favorecen a ambas partes.

La normalidad en la península coreana es lo que está marcando la vida política de Corea del Norte en comparación a hace a algo más de un año, una situación que nadie podría sospechar y que pese a las dudas de su desmantelamiento nuclear, el proceso iniciado por Kim Jong-un es irreversible, como también es impensable que el régimen volviera a dar marcha atrás con amenazas o conatos de lanzamientos de misiles, un asunto prácticamente finiquitado.

De cualquier forma, si al finan Kim Jong-un llega a la isla surcoreana de Jeju antes de fin de año como respuesta a la visita del presidente surcoreano Moon Jae-in a Corea del Norte en  septiembre pasado, será el principio del fin de unas tensas relaciones que se desarrollaron a lo largo de los últimos 70 años.

La seguridad es la parte más importante en caso de que Kim visite Corea del Sur, pero también es obvio que a menos tensión las circunstancias en torno al líder norcoreano serán menores y ello conllevaría a obtener mayores cotas de normalidad en la zona.

Las fechas resaltadas para esa posible visita van entre el 12 y 14 de diciembre, pero antes o después del día 17 de este mes, dado que ese día es cuando coincide con el séptimo aniversario del fallecimiento de su padre Kim Jong-il.

Las circunstancias reinantes en la actualidad entre las dos Coreas son propensas a una visita “relámpago” de Kim Jong-un pero sin dejar de lado que a lo largo de 2019 podría producirse un mejor encuentro y más mediático entre el líder norcoreano y el presidente Moon Jae-in en Seúl, que definitivamente daría lugar a una nueva era en la península coreana.

Una de las motivaciones hacia estas perspectivas radica ya no sólo a la política que viene desarrollando Pyongyang sino en los numerosos contactos entre las dos Coreas, como por ejemplo el trabajo que se está haciendo para reparar los raíles de Corea del Norte, lo que evidencia que la inspección para concretar la conexión ferroviaria es un hecho real.

Pero los gobiernos de Corea del Norte y Corea del Sur ya trabajan para reconectar los dos países vecinos por tren, tal como pactaron Kim y Moon en su reunión de abril.

Por su parte, el presidente de EEUU, Donald Trump, quiere una segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, pese a que se mantiene firme en la aplicación de las sanciones mientras Pyongyang no avance en la desnuclearización, un asunto que necesita paciencia y como mínimo diez años para completarla.

Sin embargo, en el asunto de las sanciones al menos dos tercios de la población surcoreana (casi el 65 por ciento de los consultados) están a favor de reducir las sanciones a Corea del Norte para acelerar la desnuclearización de la península.

Luego, el presidente de China, Xi Jingping, en su reciente encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-ho, el canciller norcoreano confirmó el compromiso de Pyongyang para desnuclearizar la península permanece es “inalterable” tras el encuentro habido entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y el líder Kim Jong-un.

Además, Kim Jong-un ya ha expresado su disposición a permitir la entrada de inspectores a la principal instalación nuclear del país, en Yongbyon, y al mismo tiempo facilitar las tareas necesarias para la normalización de las inspecciones.

Otra de las realidades que bañan la actual situación en la península coreana que no se veían hace lustros es la “dinamitación” de al menos diez puestos de control ubicados en la Zona Desmilitarizada de Panmunjom como parte de un acuerdo con Corea del Sur para reducir las tensiones en la frontera común.

En definitiva, una visita que supondría un nuevo reto histórico entre las dos Coreas y que el Cerdo, el animal del horóscopo chino para 2019, que caracteriza, entre otras muchas cualidades, la tolerancia, la amabilidad y el perfeccionismo, servirían para que Pyongyang y Seúl cierren un largo periodo de tensiones, de enormes presupuestos militares y sobre todo abrir un camino sin retorno hacia una lejana pero nunca imposible reunificación de la península coreana.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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