El asalto a la Embajada norcoreana en Madrid recrudeció viejos tiempos de la “guerra fría” (y III)

Hotel próximo a la Embajada desde donde se prepara el asalto

Madrid. Es notorio que los asaltantes buscaban algo de interés por el material que se llevaron. ¿Pero qué podría haber en una embajada que ni siquiera tiene embajador? Kim Hyok-chol fue el embajador de esta misión diplomática desde 2013, año en el que se estableció una embajada de Corea del Norte en España, hasta el año 2017, momento en el que fue declarado persona non grata y expulsado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España tras los lanzamientos de misiles realizados por el país asiático. Desde entonces, la Legación cuenta con un consejero como persona responsable, So Yun Sok, el cual se encontraba en el momento del asalto y fue separado del grupo.

Pero volviendo a la figura del embajador, desde su expulsión de España, Kim Hyok-chol ha sido una figura relevante llegando a ser el encargado de las negociaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos, organizando la cumbre de Hanoi que se llevó a cabo días más tarde del asalto en Madrid. Por lo que se cree que lo que buscaba el grupo del asalto en la Embajada norcoreana podría ser información de esta figura y del programa de armas de Corea del Norte.

El grupo que realizó el asalto estaba bien preparado, llevaba todo el material necesario y había reconocido previamente el lugar de los hechos. Ocho meses antes del suceso, en junio de 2018, dos de los miembros del grupo sospechosos del asalto, Sam Ryu y Woo Ran Lee, llegan a Madrid, no se dice en el auto del juez de qué manera, y reservan tres habitaciones dobles en el hotel Eurostars Zarzuela Park, muy próximo a la Embajada de Corea del Norte donde preparan y estudian cómo asaltar la mencionada sede diplomática.

A partir de ese momento ya comenzaron los preparativos del asalto, ya que meses después, el 6 de febrero de este año, aterrizaba en España desde Nueva York el cabecilla del grupo, Adrián Hong-chang. Sin embargo, su estancia fue breve, ya que a los dos días se marchó de España. El motivo de su viaje era la visita a la sede diplomática norcoreana que hizo el día 7 de febrero. Se presentó como un empresario llamado Matthew Chao que quería presentar su propuesta de negocios. Fue su primer acercamiento a So Yun Sok, el encargado de Negocios de la Embajada, al cual prometió volver con un regalo, por lo que en su segunda visita, el día del asalto, se presentó en la Embajada con una bolsa de Gucci en una mano y una pistola simulada en la otra. Durante ese día también acudió a una famosa tienda de equipamiento y material policial situada en el barrio madrileño de Pacífico, aunque se fue con las manos vacías ya que no llegó a comprar nada, simplemente preguntó por un modelo de grilletes.

Días más tarde, el 13 de febrero, Sam Ryu se vuelve a registrar en el hotel Eurostars Zarzuela Park, justo nueve días antes del asalto. Pero ese no es el único lugar que tenían reservado, tenían todo pensado y varios planes preparados. Con la llegada de Adrián Hong-chang, el 19 de febrero, a Madrid y procedente de Praga, en el aeropuerto de Barajas le recoge Sam Ryu y bajo el seudónimo de Oswaldo Trump alquilan un coche y se trasladan al hotel Carlton, cerca de la madrileña estación de Atocha. Al día siguiente, Hong-chang deja ese hotel para hospedarse en el hotel Aitana, próximo al estadio de fútbol del Santiago Bernabéu.

Además, tenían reservada con una de las identidades falsas de Adrián Hong una habitación en un hotel en la zona de Campo de las Naciones, pero no llegó a ser utilizada. También habían alquilado un piso de seguridad en las proximidades de la Embajada, a unos 500 metros de la legación. Tras la huida, Adrián Hong -chang llamó al hotel donde se había hospedado para avisar que se marchaba y que mandaría a alguien a recoger sus pertenencias.

El mismo día del asalto, el 22 de febrero sobre las diez de la mañana, Adrián Hong-chang acudió de nuevo sin compañía a la tienda Shoke, la cual había visitado días antes, para hacerse con material logístico y armamentístico para el asalto valorados entre 600 y 800 euros. Sin embargo, esta compra no llamó la atención porque no incluía ningún arma de fuego y todo era totalmente legal comprarlo sin ningún permiso especial, sino que eran unas pistolas de bolitas de plástico que costaban alrededor de unos 26 euros. Este producto no es considerado arma a pesar de sus limitaciones de uso en lugares públicos, pero lo llamativo es que eran réplicas de la pistola HK que lleva la policía. Compró seis de estas pistolas, cinco grilletes del tipo que había preguntado en su visita anterior, cinco fundas de pistola de extracción rápida, cuatro cuchillos de combate, una funda sobaquera, cuatro gafas de tiro, cinco linternas tácticas y cinco balaclavas. Parte de este material fue encontrado en el descampado de la parte trasera de la Embajada tras la huida de Hon-chang con su compañero tras el asalto.

Mientras Hong-chang realizaba esta compra, sus compañeros hacían otros preparativos. Entre el día 20 y el mismo 22 de febrero, día del suceso, cuatro de los miembros del grupo se gastaron más de 600 euros en material que emplearon también en el asalto. Adquirieron en una ferretería una cizalla, varios desencofradores, 33 rollos de cinta de doble cara, cinta americana, alicates y una escalera telescópica. Debido a todos estos preparativos y el gasto que les ocasionó se piensa que pueda haber un grupo mayor que estuviera detrás de ellos y les financiase, lo que llevó a las sospechas de los servicios secretos estadounidenses. Sin embargo, siguen siendo sólo suposiciones ya que se ha negado cualquier conexión con el grupo implicado.

En conclusión, todavía quedan detalles por aclarar y sospechosos a los que detener, por lo que el caso sigue su curso y las investigaciones continúan. No obstante, este asalto, como han señalado distintas fuentes, no es un hecho aislado, dado que ha habido otros sucesos similares, tal como en la Embajada en Italia cuando también con la coincidencia de la expulsión de su embajador, como sucedió con España en 2017, pero lo que se analiza también son todos sus pormenores ya que el citado Adrián Hong-chang y tres de los diez miembros de Free Joseon que asaltaron la Legación norcoreana se encontraban en Italia en octubre de 2018, y allí usó la documentación falsa que dejó atrás en las inmediaciones de la sede diplomática en Madrid, es decir, un carné de conducir a nombre de Matthew Chao.

En realidad, no se ha establecido ninguna relación directa entre el caso de Italia y el grupo implicado en el asalto de Madrid, pero las similitudes entre ambos sucesos dan qué pensar a la espera de más información que esclarezca los dos casos rodeados de cierto misterio, pero quizás toda esta operación rocambolesca no proporcione los suficientes datos para que John le Carré se adentre en una nueva aventura del espionaje en pleno siglo XXI.

Pilar Calatayud Hernández

Pilar Calatayud Hernández

Graduada en Lenguas Modernas y sus Literaturas, Máster en La UE y el Mediterráneo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Estudiante del idioma y la cultura coreana e investigadora de temas relacionados con la península.

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