El Año del Caballo la esperanza asiática para resolver litigios pendientes

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Madrid. Un nuevo año siempre sirve para reflexionar sobre lo sucedido y ver qué se puede hacer en el que comienza y este de 2014 será el del Caballo, según el “Año Nuevo Lunar”, con unos primeros meses contradictorios, pero llenos de energía que deben servir para ver cómo se desarrollan una serie de asuntos que estos  países del Nordeste asiático iniciaron a lo largo de 2013 y que todavía no hay una solución definitiva y completa.

Año Nuevo Lunar

Año Nuevo Lunar

Las distintas tareas que se presentan son arduas que pueden traer tensiones y conatos de ciertos enfrentamientos, pero por medio siempre aparece lo económico y antes de “tirarse al agua” se habrá meditado mucho, a excepción de Corea del Norte, que asiduamente  sorprende y actúa por su cuenta.

La nueva defensa aérea de China provocó preocupación en Asia, en especial de Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, donde el  establecimiento de la nueva Área de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) en el mar de China Oriental incluyó las disputadas islas Senkaku/Diaoyu, controladas por Tokio desde 1972 y cuya soberanía reclama Pekín.

Además, el presidente de China, Xi Jinping, viene ejerciendo desde que asumiera la Presidencia hace menos de un año una clara ofensiva contra la corrupción, donde recientemente al menos 500 concejales tuvieron que dimitir por presuntos sobornos, y Xi sabe que este grave problema de la corrupción pone en peligro el desarrollo del país y la supervivencia del PCCh.

Pero una de las novedades más interesantes en China, y que tendrá su desarrollo a lo largo de todo el 2014, fue la abolición de los campos de reeducación, establecidos hace más de medio siglo, así como la restrictiva política del hijo único, vigente desde los años 70 y que ha provocado tremendas desigualdades entre hombres y mujeres, vaya quedando de forma paulatina en el olvido.

Durante el año del Caballo, el Gobierno chino también debe afrontar, entre otros asuntos, una solución a la difícil situación de las tensiones étnicas en la provincia de la región autónoma de Xinjiang al oeste de China, donde vive la  minoría musulmana uigur y cuyos incidentes en las últimas semanas se han recrudecido con más de 20 muertos, además de fortalecer sus relaciones con Taiwán, donde tanto Xi Jinping como el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, pueden encontrarse en Pekín en la cumbre del Foro de Cooperación Económica del Asia y el Pacífico (APEC) que acogerá la capital china en 2014, lo que supondría el primer encuentro entre máximos líderes de ambos territorios, enfrentados desde la separación unilateral de Taiwán en 1949. Sin olvidar que China no retrocederá en su lucha con EEUU para lograr la hegemonía en Asia.

Por su parte, Japón sigue en su tarea particular para su definitiva recuperación económica, de ahí que el Banco de Japón (JOJ) haya decidido seguir flexibilizando dos años más su política monetaria para lograr parte de sus objetivos económicos que puso en marcha el Gobierno de Sinzho Abe cuando hace un año llegó a la jefatura del Ejecutivo nipón.

Cuando Abe ganó las elecciones por una amplia mayoría en diciembre de 2012, pocos confiaban que Japón, metido en una profunda crisis económica de años, pudiera dar los primeros frutos de un plan, bautizado como “Abemonics”, pero sus reformas han impulsado el crecimiento, la potenciación de la inversión privada y han servido al mismo tiempo a una esperanzadora recuperación económica del país.

Sin embargo, Japón quiere desempeñar un papel activo e importante en el mundo, como dijo ya Abe, por ello, no descarta modificar la Constitución nipona, que acaba de cumplir 66 años, para contar con un ejército permanente, pero que supondría tensiones importantes con China y Corea del Sur por disputas territoriales e historia.

Unas disputas que, según Tokio, obliga a rearmarse ante el creciente poder de China y la constante amenaza de Corea del Norte, que ha supuesto dar un vuelco a la política de defensa del país asiático, que desde el fin de la Segunda Guerra Mundial ha estado marcada por su Constitución pacifista.

Tokio ya anunció en diciembre un ambicioso programa de rearme, que incluye un incremento del 5 por ciento del gasto militar en el conjunto de los próximos cinco años y la adquisición de nuevo material bélico, incluidos submarinos, aviones de combate y vehículos anfibios.

En definitiva, la decisión nipona, que invierte una década de bajada del gasto militar, es la señal más clara de la intención de Abe, que llegó a la jefatura de Gobierno hace ahora un año, de dotar a Japón de un ejército más potente para hacer frente a las tensiones territoriales marítimas que tiene con Pekín por las islas Senkaku/Diaoyu, a la  imprevisibilidad de Corea del Norte y a la postre también a otros posibles conatos de enfrentamientos con Corea del Sur a causa del archipiélago de Dokdo/Takeshima, administrado de facto por Seúl y reclamado por Japón.

Otros de los asuntos que el Gobierno japonés debe afrontar son las protestas, entre otros de China y las dos Coreas, además de Estados Unidos, por las  frecuentes visitas de dignatarios nipones al santuario tokiota de Yasukuni, un símbolo del imperialismo nipón y tradicional punto de fricción con China y Corea del Sur que sufrieron las invasiones de los japoneses.

Pero el nuevo año lunar va a proporcionar a Corea del Norte un protagonismo lleno de color y simbolismo sin saber a ciencia cierta qué hará el “Brillante camarada”, el joven líder, Kim Jong-un, donde un alto funcionario de su Gobierno pide “mejorar las relaciones” con Corea del Sur, un gesto que se viene repitiendo en los últimos días pero el escepticismo invade a las autoridades surcoreanas, cuya presidenta, Park Geun-hye, declaró recientemente que el nuevo año debería marcar el inicio de la reunificación pacífica entre las dos Coreas y en consonancia con el Año del Caballo, Park señaló que “este año es el primer año del caballo azul en 60 años”, en referencia al zodíaco chino, y añadiendo también que este año debe “construirse la paz en la península coreana”, en la que persisten las tensiones y el sufrimiento de la división, y debe abrirse la era de la reunificación, puntualizó.

Pero el joven Kim ya ha demostrado sus vaivenes políticos y tras ejecutar a su tío, Jang Song-thaek, acusado de traidor y de intento de dar un golpe de Estado, entre otras acusaciones, ya anunció en su mensaje de año nuevo, que eliminada la “escoria”, en referencia a su tío y, al parecer, según medios de Hong-Kong, devorado por unos 120 perros hambrientos junto con sus cinco ayudantes, su objetivo radica en la mejora de la economía para elevar el nivel de vida de sus 24 millones de ciudadanos, pero realmente lo tiene complicado si no cambia el motor de su desarrollo actual y no abandona su programa nuclear que tanto dinero le cuesta en detrimento de la población con graves carencias alimentarias.

En suma, Kim Jong-un ha limpiado su entorno de quienes pudieran hacerle sombra y de quienes se han atrevido a poner en duda su autoridad, ha sido enérgico e independiente como dice el Año del Caballo, e incluso lo ha emulado con su carácter extrovertido, vivo y animado y con ello ha lanzado un mensaje claro que marcará su política avisando al mundo que debe estar atento a todo lo que se cuece en Corea del Norte.

Santiago Castillo, periodista y escritor, experto en asuntos del Nordeste asiático

www.asianortheast.com

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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3 de Respuestas

  1. 24 Febrero, 2014

    […] caso a la Corte Penal Internacional (CPI), ha servido para certificar que el régimen comunista de Kim Jong-un es autor de auténticas violaciones de los más elementales derechos humanos, donde declaraciones […]

  2. 26 Mayo, 2014

    […] negociando actualmente, que contempla liberalizar las economías de los países de la región Asia Pacífico y que, de formalizarse, supondría el 40 por ciento del PIB mundial, una unión económica a la que […]

  3. 16 Febrero, 2015

    […] El Año del Caballo, marcado por las turbulencias que se predecían, abandona en pocas fechas a los chinos, con todo a punto para dar la bienvenida a la Cabra,  regente de la agricultura, y la  alimentación, y asociada a la compasión y la bondad. […]

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