Donald Trump, de momento, no atacará a Corea del Norte

Portaviones Carl Vinson
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Madrid. Corea del Norte ha sentido por primera vez bajo el régimen de Kim Jong-un la posibilidad real de un ataque de Estados Unidos, tras la decisión de Donald Trump de castigar a Siria al lanzarle 59 misiles Tomahawk sobre una base aérea de Bachar el Assad por el uso de armamento químico contra la población civil, en una acción que desconcertó a la comunidad internacional, sobre todo a Rusia, y al mismo tiempo ha intimidado a Corea del Norte, que ha advertido a Washington de estar lista para cualquier ataque de EEUU, el cual por ahora es improbable pero sin descartarse nada ante el nuevo giro que acaba de dar Trump.

Esta nueva estrategia internacional de EEUU de bombardear a Siria y de advertir a Pyongyang que “está buscando problemas” ha originado que el presidente chino, Xi Jinping, hablara por teléfono con Donald Trump sobre la situación de Corea del Norte, en un charla que evidencia el interés de Pekín de resolver el asunto coreano a través del diálogo, tal como también se vio en la reciente cumbre de ambos con el problema nuclear norcoreano como protagonista.

Los 59 misiles Tomahawk que EEUU acaba de lanzar a Siria han provocado las alarmas e incluso entres sus propios aliados en Asia, donde tanto Japón como Corea del Sur piensan que un ataque a Corea del Norte de forma unilateral no lo haría Washington sin previo aviso antes, pero sí refleja un “hartazgo” generalizado que en caso de producirse traería graves consecuencias para la estabilidad de la zona salvo que China diera el visto bueno a una iniciativa de esta envergadura, que no hará.

Pese a esta nueva escalada bélica y un día después de conversar con el presidente chino, Xi Jinping, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que está enviando una armada “muy poderosa” a la península de Corea ante las amenazas de Pyongyang con el envío del portaaviones USS “Carl Vinson” y su grupo de ataque hacia aguas cercanas a Corea del Norte como muestra de fuerza advirtiendo al régimen comunista sobre las provocaciones de las últimas semanas con las pruebas de lanzamiento de misiles balísticos que han acrecentado la preocupación en la zona, sobre todo en Corea del Sur y Japón, que son los socios estratégicos de Washington.

Pyongyang obviamente ha reaccionado con la retórica habitual al envío de un grupo naval de ataque estadounidense encabezado por el portaaviones Carl Vinson, que se acerca a aguas de la península coreana y ha manifestado estar preparada para la guerra.

¿Qué ha ocurrido entonces?, pues el imprevisible Donald Trump ha pasado a defender una política más agresiva e intervencionista que ha pillado con “el pie cambiado a todos” y al mismo tiempo ha originado la fuerte protesta de Rusia e Irán, que amenazan con represalias, pero habrá que ver qué represalias son, y la preocupación de Pekín, que posiblemente a partir de ahora presione más a Corea del Norte para que evite más provocaciones nucleares, aun sabiendo que las maniobra militares anuales entre EEUU y Corea del Sur no facilitan la labor de persuadir a Pyongyang para que cambie de estrategia y más con la instalación de los misiles estadounidenses THAAD en suelo surcoreano con la fuerte protesta de chinos y rusos, pero que sirve a Kim Jong-un para justificase en su desarrollo nuclear.

“Si China se decidiese a ayudar, sería genial. Pero si no lo hace, resolveremos el problema sin ellos”, dice Trump, cuando también sabe que China, según distintas agencias, señalaban que 150.000 soldados chinos han sido movilizados en los 880 kilómetros de la frontera con Corea del Norte para estar preparados en caso de que se dé una incursión militar estadounidense en el país vecino, algo difícil por ahora, aunque puede ser que esta movilización esté, en su caso, más para asegurar la supervivencia del régimen norcoreano ya sin el líder Kim Jong-un si al final EEUU atacara a Pyongyang, que daría lugar a importantes grietas en el régimen que por ahora nadie quiere “cargarse”.

No obstante, la intimidación que ha recibido el régimen norcoreano con el bombardeo de EEUU a Siria va a marcar con seguridad bastantes movimientos en la zona, que solo busca estabilidad y China puede hacer mucho, sobre todo cuando Pyongyang depende en casi todo económicamente de Pekín.

Mientras Corea del Norte ha restablecido “una comisión diplomática” para afrontar la nueva situación de aislamiento internacional que supone su apuesta nuclear y al mismo tiempo para defenderse de la presión de EEUU, Rusia pide a Washington que no le fuerce en elegir entre Bachar el Assad, o Estados Unidos, tras la entrevista entre el ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, a su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, en su vista de esta semana a Moscú. 

Pese a que las relaciones entre Rusia y EEUU han empeorado, Corea del Norte sigue retando con sus armas nucleares y China pide diálogo para poner fin a toda esta tensión. De momento sólo se oyen tambores de guerra aunque un conflicto militar no se va a dar, pero la tensión en esta zona de Asia puede originar en cualquier momento una situación similar a la que se ha producido en Siria.

Toda Corea del Norte ya está preparada para celebrar los actos del 105 años de cumpleaños del nacimiento del fundador del paísKim Il-sung, el 15 de abril, la fecha más importante del calendario del país, el “Día del Sol” y los rumores sobre una sexta prueba nuclear son altas en homenaje al creador de la “dinastía Kim”, pero también esta posibilidad puede haberse reducido con la tensión desatada en los últimos días tras el bombardeo de EEUU a Siria.

Corea del Norte durante los cinco años que lleva Kim Jong-un al frente del país ha llevado a cabo cinco pruebas nucleares, con decenas de misiles balísticos, y ahora aprovechando el “Día del Sol” y “bajo la amenaza de EEUU”, el régimen comunista tiene claros sus objetivos como son: Corea del Sur, Japón, las bases militares estadounidenses en el Pacífico o con la certeza de que algún misil norcoreano llegaría a Estados Unidos. Todo se verá, de momento no habrá guerra alguna, habrá que ver que hace Pyongyang el día 15 de abril y esperar al menos a reiniciar las conversaciones a seis bandas, (Rusia, EEUU, China, Japón y las dos Coreas), encaminadas a poner fin al programa nuclear norcoreano.

Santiago Castillo

Santiago Castillo

Periodista, escritor, director de AsiaNortheast.com y experto en la zona

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